domingo, 30 de septiembre de 2012

Humanizar lo cotidiano - 26º Domingo del TO, Ciclo B

VIVIR EL DOMINGO 26 Tiempo ordinario (B)


San Marcos 9,38-43. 45. 47-48 
"Si tu mano hace daño, cámbiala"
En aquel tiempo, dijo Juan a Jesús: - Maestro, hemos visto a uno que echaba demonios en tu nombre, y se lo hemos querido impedir, porque no es de los nuestros.
Jesús respondió: - No se lo impidáis, porque uno que hace milagros en mi nombre no puede luego hablar mal de mí. El que no está contra nosotros, está a favor nuestro. Y, además, el que os dé a beber un vaso de agua, porque seguís al Mesías, os aseguro que no se quedará sin recompensa. El que escandalice a uno de estos pequeñuelos que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar. Si tu mano te hace caer, córtatela: más te vale entrar manco en la Vida, que ir con las dos manos al infierno, al fuego que no se apaga. Y si tu pie te hace caer, córtatelo: más te vale entrar cojo en la Vida, que ser echado con los dos pies al infierno. Y si tu ojo te hace caer, sácatelo: más te vale entrar tuerto en el Reino de Dios, que ser echado con los dos ojos al infierno, donde el gusano no muere y el fuego no se apaga.
NADIE TIENE LA EXCLUSIVA DE JESÚS
La escena es sorprendente. Los discípulos se acercan a Jesús con un problema. Esta vez, el portador del grupo no  es Pedro, sino Juan, uno de los dos hermanos que andan buscando los primeros puestos. Ahora pretende que el grupo de discípulos tenga la exclusiva de Jesús y el monopolio de su acción liberadora.
Vienen preocupados. Un exorcista, no integrado en el grupo, está echando demonios en nombre de Jesús. Los discípulos no se alegran de que la gente quede curada y pueda iniciar una vida más humana. Solo piensan en el prestigio de su propio grupo. Por eso, han tratado de cortar de raíz su actuación. Esta es su única razón: "no es de los nuestros".
Los discípulos dan por supuesto que, para actuar en nombre de Jesús y con su fuerza curadora, es necesario ser miembro de su grupo. Nadie puede apelar a Jesús y trabajar por un mundo más humano, sin formar parte de la Iglesia. ¿Es realmente así? ¿Qué piensa Jesús?
Sus primeras palabras son rotundas: “No se lo impidáis". El Nombre de Jesús y su fuerza humanizadora son más importantes que el pequeño grupo de sus discípulos. Es bueno que la salvación que trae Jesús se extienda más allá de la
Iglesia establecida y ayude a las gentes a vivir de manera más humana. Nadie ha de verla como una competencia desleal.
Jesús rompe toda tentación sectaria en sus seguidores. No ha constituido su grupo para controlar su salvación mesiánica.
No es rabino de una escuela cerrada sino Profeta de una salvación abierta a todos. Su Iglesia ha de apoyar su Nombre allí donde es invocado para hacer el bien.
No quiere Jesús que entre sus seguidores se hable de los que son nuestros y de los que no lo son, los de dentro y los de fuera, los que pueden actuar en su nombre y los que no pueden hacerlo. Su modo de ver las cosas es diferente: "El que no está contra nosotros está a favor nuestro".
En la sociedad moderna hay muchos hombres y mujeres que trabajan por un mundo más justo y humano sin pertenecer a la Iglesia. Algunos ni son creyentes, pero están abriendo caminos al reino de Dios y su justicia. Son de los nuestros. Hemos de alegrarnos en vez de mirarlos con resentimiento. Los hemos de apoyar en vez de descalificar.
Es un error vivir en la Iglesia viendo en todas partes hostilidad y maldad, creyendo ingenuamente que solo nosotros somos portadores del Espíritu de Jesús. El no nos aprobaría. Nos invitaría a colaborar con alegría con todos los que viven de manera evangélica y se preocupan de los más pobres y necesitados.


José Antonio Pagola

sábado, 29 de septiembre de 2012

jueves, 27 de septiembre de 2012

Gracias a Dios (Reflexión)


Aunque me tapo los oídos con la almohada y gruño de rabia cuando suena el despertador...
 gracias a Dios que puedo oír. 
Hay muchos que son sordos.
Aunque cierro los ojos cuando, al despertar, el sol se mete en mi habitación... 
gracias a Dios que puedo ver. 
Hay muchos que son ciegos.
Aunque me pesa levantarme y pararme de la cama... 
gracias a Dios que tengo fuerzas para hacerlo. 
Hay muchos postrados que no pueden.
Aunque regaño porque no encuentro mis cosas porque los niños hicieron un desorden... 
gracias a Dios que tengo familia. 
Hay muchos solitarios.
Aunque la comida no estuvo buena y el desayuno fue peor... 
gracias a Dios que tengo alimentos. 
Hay muchos con hambre.
Aunque mi trabajo es monótono y rutinario... 
gracias a Dios que tengo ocupación. 
Hay muchos desempleados.
Aunque no estoy conforme con la vida, peleo conmigo mismo y tengo muchos motivos para quejarme... 
gracias a Dios por la vida.

Regálame un cuento...


TRES CIEGOS Y UN ELEFANTE (Leyenda Hindú)
Había una vez tres sabios. Y eran muy sabios. Aunque los tres eran ciegos. Como no podían ver, se habían acostumbrado a conocer las cosas con sólo tocarlas.
Usaban sus manos para darse cuenta del tamaño, de la calidad y de la calidez de cuanto se ponía a su alcance.
Sucedió que un circo llegó al pueblo donde vivían los tres sabios que eran ciegos. Entre las cosas maravillosas que llegaron con el circo, venía un gran elefante blanco. Y era tan extraordinario este animal que toda la gente no hacía más que hablar de él. Los tres sabios que eran ciegos quisieron también ellos conocer al elefante. Se hicieron conducir hasta el lugar donde estaba y pidieron permiso para poder tocarlo. Como el animal era muy manso, no hubo ningún inconveniente para que lo hicieran. El primero de los tres estiró sus manos y tocó a la bestia en la cabeza. Sintió bajo sus dedos las enormes orejas y luego los dos tremendos colmillos de marfil que sobresalían de la pequeña boca. Quedó tan admirado de lo que había conocido que inmediatamente fue a contarles a los otros dos lo que había aprendido. Les dijo: -El elefante es como un tronco del cual salen dos grandes lanzas frías y duras. Pero resulta que cuando le tocó el turno al segundo sabio, sus manos tocaron al animal en la panza. Trataron de rodear su cuerpo, pero éste era tan alto que no alcanzaba a abarcarlo con los dos brazos abiertos. Luego de mucho palpar, decidió también él contar lo que había aprendido. Les dijo: -El elefante se parece a un tambor colocado sobre cuatro gruesas patas, y está forrado de cuero con pelo para afuera. Entonces fue el tercer sabio, y agarró el animal justo por la cola. se colgó de ella y comenzó a columpiarse como hacen los chicos con una soga. Como esto le gustaba a la bestia, estuvo largo rato divirtiéndose en medio de la risa de todos. Cuando dejó el juego, comentaba lo que sabía. También él dijo: -Yo sé muy bien lo que es un elefante. Es una cuerda fuerte y gruesa, que tiene un pincel en la punta. Sirve para balancearse.
Resulta que cuando volvieron a casa y comenzaron a charlar entre ellos lo que habían descubierto sobre el elefante no se podían poner de acuerdo. Cada uno estaba plenamente seguro de lo que conocía. Y además tenía la certeza de que sólo había un elefante y de que los tres estaban hablando de lo mismo, pero lo que decían parecía imposible de concordar. Tanto charlaron y discutieron que casi se pelearon. Pero al fin de cuentas, como eran los tres muy sabios, decidieron hacerse ayudar, y fueron a preguntar a otro sabio que había tenido la oportunidad de ver al elefante con sus propios ojos. Y entonces descubrieron que cada uno de ellos tenía razón: una parte de la razón. Conocían del elefante solamente la parte que habían tocado. Y creyeron al que lo había visto y les hablaba del elefante entero.

¿Cuántas veces creemos tener toda la verdad y no nos detenemos a pensar ni por un instante que quizá solo estemos accediendo a un fragmento de ella? En las diferencias puede haber encuentros y en los complementos puede descubrirse la verdad.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Ponerse en manos de Dios


¿Alguna vez te has sentado por ahí y de repente sientes deseos de hacer algo agradable por alguien a quien le tienes cariño?...ESE ES DIOS...que te habla a través del Espíritu Santo.
¿Alguna vez te has sentido derrotado y nadie parece estar alrededor tuyo para hablarte?... ESE ES DIOS... Él quiere hablar contigo
¿Alguna vez has estado pensando en alguien a quién amas y no has visto por largo tiempo y la próxima cosa que pasa es verlo o recibir una llamada de esa persona?... ESE ES DIOS...no existe la coincidencia.
¿Alguna vez has recibido algo maravilloso que ni siquiera pediste?... ESE ES DIOS...que conoce los secretos de tu corazón.
¿Alguna vez has estado en una situación problemática y no tenías indicios de cómo se iba a resolver y de pronto todo queda resuelto sin darte cuenta?... ESE ES DIOS...que toma nuestros problemas en sus manos y les da solución.
¿Alguna vez has sentido una inmensa tristeza en el alma y al día siguiente la tristeza ha pasado?... ESE ES DIOS...que te dio un abrazo de consuelo y te dijo palabras dulces.
¿Alguna vez te has sentido tan cansado de todo, al grado de querer morir y de pronto un día sientes que tienes la suficiente fuerza para continuar?... ESE ES DIOS...que te cargó en sus brazos para darte descanso.
¿Alguna vez has sentido que tienes tantos problemas y las cosas ya se están saliendo de su cauce y de pronto un día todo está resuelto?... ESE ES DIOS...que tomó todas las cosas y las puso en su lugar.
Todo es tan sencillo como.... PONERSE EN MANOS DE DIOS.

martes, 25 de septiembre de 2012

ATRÉVETE a Soñar


Es de valientes soñar despiertos en proyectos nuevos y emprendedores que nos ayuden a ser mejores y hacer un mundo mejor.
Los sueños son posibles porque son ideales y metas que nos proponemos alcanzar siendo conscientes de aquello a lo que nos enfrentamos.
Cuando un sueño se alcanza nos sentimos felices por dentro... y esa felicidad se expande a nuestro alrededor como las estrellas del cielo que nos rodean.
Cuando un sueño no se alcanza ¡no pasa nada!... el universo siempre está ahí dispuesto a ser contemplado. Si no alcanzamos una estrella esta no perderá su grandeza y majestuosidad, tan solo nos recordará cada vez que la miremos que los sueños son necesarios en nuestra vida para estar despiertos y que al caer la noche... nuestra estrella nos seguirá ahí para recordarnos aquello que da sentido a nuestra vida.

Encar_AM

lunes, 24 de septiembre de 2012

ATRÉVETE a amar de corazón


Yo amo, tú  amas, él ama,
en la sociedad de hoy en día, ¿Quién no ha utilizado este verbo alguna vez?
Nosotros amamos, Vosotros amáis hasta Ellos aman.
Pero… realmente ¿Dónde está el amor verdadero?, ¿El amor de corazón?
El  verdadero amor, es el amor en el que uno es capaz de renunciar a sí mismo por el amor a los demás.
Así de grande fue el AMOR de Dios por los hombres, fue capaz de renunciar a  sí mismo por nosotros, fue capaz de entregarnos su amor mas preciado, su hijo, por el amor que sentía hacia su creación.
Nos hemos parado realmente a pensar alguna vez en esto, entregar lo que más queremos por amor a los demás y que estos a su vez, no te lo reconozcan.
Realmente, eso es AMOR, eso fue AMOR, pero su AMOR no se queda ahí, Él sigue dando más, dándose sin mirar si es correspondido o no, su amor no tiene límites, no busca recompensas, ni intereses, una verdadera historia de amor, y aún así, nosotros seguimos día a día, olvidándonos de Él, nuestro egoísmo solo nos hace pensar en nosotros.
Él, que está presente entre nosotros, en nuestra casa, en nuestro trabajo, con nuestros amigos, en el sagrario y nosotros no le hacemos presente, renunciamos a Él.
Por eso, te animo a que de verdad, te atrevas a amar de corazón.
Ama de corazón cada día,
Ama en cada momento,
Ama en cada situación,
no hace falta hacer nada especial, nada imposible, nada raro, solo entrégate a ti mismo, al que tengas más cerca, al que más te necesita, al que te tiende la mano y experimentarás el verdadero acto de amar. Renuncia a ti mismo por los demás. Y conseguirás, una paz interior que te hará sentirte pleno, realizado y feliz, y entonces, si podrás decir… YO AMO.


Beatriz Pérez

domingo, 23 de septiembre de 2012

El primero de todos - 25º Domingo del T. Ordinario, Ciclo B

VIVIR EL DOMINGO: 25 Tiempo ordinario (B)


Marcos 9, 30-37
Y saliendo de allí, iban caminando por Galilea; él no quería que se supiera, porque iba enseñando a sus discípulos. Les decía: "El Hijo del hombre será entregado en manos de los hombres; le matarán y a los tres días de haber muerto resucitará." Pero ellos no entendían lo que les decía y temían preguntarle. Llegaron a Cafarnaúm, y una vez en casa, les preguntaba: "De qué discutíais por el camino?" Ellos callaron, pues por el camino habían discutido entre sí quién era el mayor. Entonces se sentó, y llamó a los Doce, y les dijo: "Si uno quiere ser el primero, sea el último de todos y el servidor de todos" Y tomando un niño, le puso en medio de ellos, le estrechó entre sus brazos y les dijo: "Al que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe; y el que me reciba a mí, no me recibe a mí sino a Aquel que me ha enviado."
 ¿POR QUÉ LO OLVIDAMOS?
Camino de Jerusalén, Jesús sigue instruyendo a sus discípulos sobre el final que le espera. Insiste una vez más en que será entregado a los hombres y estos lo matarán, pero Dios lo resucitará. Marcos dice que "no le entendieron y les daba miedo preguntarle". En estas palabras se adivina la pobreza de los cristianos de todos los tiempos. No entendemos a Jesús y nos da miedo ahondar en su mensaje.
Al llegar a Cafarnaún, Jesús les pregunta: "¿De qué discutíais por el camino?". Los discípulos se callan. Están avergonzados. Marcos nos dice que, por el camino, habían discutido quién era el más importante. Ciertamente, es vergonzoso ver al Crucificado acompañado de cerca por un grupo de discípulos llenos de estúpidas ambiciones. ¿De qué discutimos hoy en la Iglesia mientras decimos seguir a Jesús?
Una vez en casa, Jesús se dispone a darles una enseñanza. La necesitan. Estas son sus primeras palabras: "Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos". En el grupo que sigue a Jesús, el que quiera sobresalir y ser más que los demás, se ha de poner el último, detrás de todos; así podrá ver qué es lo que necesitan y podrá ser servidor de todos.
La verdadera grandeza consiste en servir. Para Jesús, el primero no es el que ocupa un cargo de importancia, sino quien vive sirviendo y ayudando a los demás. Los primeros en la Iglesia no son los jerarcas sino esas personas sencillas que viven ayudando a quienes encuentran en su camino. No lo hemos de olvidar.
Para Jesús, su Iglesia debería ser un espacio donde todos piensan en los demás. Una comunidad donde estamos atentos a quien nos puede necesitar. No es sueño de Jesús. Para él es tan importante que les va a poner un ejemplo gráfico.
Antes que nada, acerca un niño y lo pone en medio de todos para que fijen su atención en él. En el centro de la Iglesia apostólica ha de estar siempre ese niño, símbolo de las personas débiles y desvalidas, los necesitados de apoyo, defensa y acogida. No han de estar fuera, junto a la puerta. Han de ocupar el centro de nuestra atención.
Luego, Jesús abraza al niño. Quiere que los discípulos lo recuerden siempre así. Identificado con los débiles. Mientras tanto les dice: "El que acoge a un niño como éste en mi nombre, me acoge a mí; y el que me acoge a mí...acoge al que me ha enviado".
La enseñanza de Jesús es clara: el camino para acoger a Dios es acoger a su Hijo Jesús presente en los pequeños, los indefensos, los pobres y desvalidos. ¿Por qué lo olvidamos tanto?
José Antonio Pagola

sábado, 22 de septiembre de 2012

Siembra


Siembra amor, y recogerás unión,
siembra unión, y recogerás paz,
siembra paz, y recogerás armonía,
siembra armonía, y recogerás ilusiones.

Siembra ilusiones, y recogerás vida,
siembra vida, y recogerás regalos,
siembra regalos, y recogerás alegría,
siembra alegría y recogerás fe.

Siembra fe, y recogerás esperanza,
siembra esperanza, y recogerás confianza,
siembra confianza, y recogerás unidad,
siembra unidad, y recogerás carácter.

Siembra carácter, y recogerás hábitos,
siembra hábitos, y recogerás destinos,
siembra destinos, y recogerás felicidad,
siembra felicidad, y recogerás éxito.

Y con ese éxito, crecerá tu sueño,
con ese sueño, crecerá tu realidad,
con esa realidad, crecerá tu verdad,
y esa verdad, te llevará a Dios.

viernes, 21 de septiembre de 2012

Día Internacional de Oración por la Paz en todo el mundo


El Consejo Mundial de Iglesias (CMI) invita a las iglesias y congregaciones de todo el mundo a celebrar el Día Internacional de Oración por la Paz el 21 de septiembre. Este día coincide con el Día Internacional de la Paz de las Naciones Unidas.
El CMI invita en particular a los participantes a orar y trabajar juntos por una paz justa dentro de sus comunidades, países, y en el mundo.
Se compartirán oraciones de los distintos lugares del mundo a través de plataformas en línea como Facebook y Twitter. Aquellos que no utilicen estas redes sociales pueden compartir sus oraciones por e-mail.
Las oraciones por una paz justa ponen de relieve los aspectos sociales, económicos, ecológicos o político-militares de la paz. El CMI invita también a aquellos que participaron el año pasado en la Convocatoria Ecuménica Internacional por la Paz en Kingston (Jamaica), o hayan seguido su desarrollo, a que mencionen las iniciativas que se han llevado a cabo desde la Convocatoria.
El tema de la "Oración por el alto al fuego" ha sido adoptado este año por On Earth Peace, una organización con sede en Estados Unidos que tiene su origen en la Iglesia de los Hermanos. «Para algunos, orar por el alto al fuego significa orar por una tregua en los conflictos armados. Para otros, el alto al fuego significará el fin de los conflictos en el seno de sus comunidades, lugares de trabajo, iglesias o familias», declaró Matt Guynn, de On Earth Peace.
Para conmemorar este día, On Earth Peace también invita a distintas congregaciones y grupos a planificar actividades como oraciones, intercambio cultural, música y manifestaciones artísticas para cuestionar la violencia en las comunidades y alentar las iniciativas por la paz.
Las oraciones por la paz del año pasado dieron la vuelta al mundo de Cuba a Fiyi, pasando por Indonesia, Ruanda, Alemania y Canadá. Para citar un ejemplo, una parroquia en el País de Gales oró por la reconciliación y contra los aviones sin piloto.
La  observancia del día de oración por la paz se inició en 2004 como parte del Decenio para Superar la Violencia (2001-2010), tras un acuerdo entre los líderes del CMI y de las Naciones Unidas. 

http://www.oikoumene.org/es/novedades/eventos/ev/se/article/1634/dia-internacional-de-ora-5.html

jueves, 20 de septiembre de 2012

Regálame un Cuento...

"El Arco Iris"

Cuentan que hace mucho tiempo los colores empezaron a pelearse. Cada uno proclamaba que él era el más importante, el más útil, el favorito.
El verde dijo: “Sin duda, yo soy el más importante. Soy el signo de la vida y la esperanza. Me han escogido para la hierba, los árboles, las hojas. Sin mí todos los animales morirían. Mirad alrededor y veréis que estoy en la mayoría de las cosas”.
El azul interrumpió: “Tú sólo piensas en la tierra, pero considera el cielo y el mar. El agua es la base de la Vida y son las nubes las que la absorben del mar azul. El cielo da espacio, y paz y serenidad. Sin mi paz no seríais más que aficionados.
El amarillo soltó una risita: “¡Vosotros sois tan serios! Yo traigo al mundo risas, alegría y calor. El sol es amarillo, la luna es amarilla, las estrellas son amarillas. Cada vez que miráis a un girasol, el mundo entero comienza a sonreír. Sin mí no habría alegría”. 
A continuación tornó la palabra el naranja: “Yo soy el color de la salud y de la fuerza. Puedo ser poco frecuente pero soy precioso para las necesidades internas de la vida humana. Yo transporto las vitaminas más importantes. Pensad en las zanahorias, las calabazas, las naranjas, los mangos y papayas. No estoy, todo el tiempo dando vueltas, pero cuando coloreo el cielo en el amanecer o en el crepúsculo mi belleza es tan impresionante que nadie piensa en vosotros”.
El rojo no podía contenerse por más tiempo y saltó: “yo soy el color del valor y del peligro. Estoy dispuesto a luchar por una causa. Traigo fuego a la sangre. Sin mí la tierra estaría vacía como la luna. Soy el color de la pasión y del amor; de la rosa roja, la flor de pascua y la amapola”.
El púrpura enrojeció con toda su fuerza. Era muy alto y habló con gran pompa: “Soy el color de la realiza y del poder. Reyes, jefes de Estado, obispos, me han escogido siempre, porque el signo de la autoridad y de la sabiduría. La gente no me cuestiona; me escucha y me obedece”.
El añil habló mucho más tranquilamente que los otros, pero con igual determinación: “Pensad en mí. Soy el color del silencio. Raramente repararéis en mí, pero sin mí todos seríais superficiales. Represento el pensamiento y la reflexión, el crepúsculo y las aguas profundas. Me necesitáis para el equilibrio y el contraste, la oración y la paz interior.
Así fue cómo los colores estuvieron presumiendo, cada uno convencido de que él era el mejor. Su querella se hizo más y más ruidosa. De repente, apareció un resplandor de luz blanca y brillante. Había relámpagos que retumbaban con estrépito. La lluvia empezó a caer a cántaros, implacablemente. Los colores comenzaron a acurrucarse con miedo, acercándose unos a otros buscando protección.
La lluvia habló: “Estáis locos, colores, luchando contra vosotros mismos, intentando cada uno dominar al resto. ¿No sabéis que Dios os ha hecho a todos? Cada uno para un objetivo especial, único, diferente. Él os amó a todos. Juntad vuestras manos y venid conmigo”.
Dios quiere extenderos a través del mundo en un gran arco de color, como recuerdo de que os ama a todos, de que podéis vivir juntos en paz, como promesa de que está con vosotros, como señal de esperanza para el mañana”. Y así fue como Dios usó la lluvia para lavar el mundo. Y puso el arco iris en el cielo para que, cuando lo veáis, os acordéis de que tenéis que teneros en cuenta unos a otros.


miércoles, 19 de septiembre de 2012

ATRÉVETE a mirar de frente


Atrévete a mirar de frente, sin miedo, sin titubear... sabiendo que aquello que miras es la realidad que traspasa la frontera de tus ojos llegando a tu corazón.
Atrévete a ser tu mismo y a no temer lo que vivas ni lo que puedas vivir... Nada en la vida es duradero, todo es pasajero y depende de nuestra mirada para que nos marque hacia el bien o hacia el miedo.
Atrévete a que tu mirada sea limpia, que no se contagie del odio, rencor, hedonismo o dolor...
Atrévete a mirar de frente la realidad, a no tamizarla con falsas expectativas que no son reales... atrévete a mirar bondadosa y creatívamente la vida...
No lo dudes, cada vez que miras de frente al mundo y a la vida estás diciéndole a los demás que eres lo que eres, que te sientes feliz de ser quien eres y que solo puede dañarte aquello que no eres capaz de mirar.

Encar_AM

lunes, 17 de septiembre de 2012

ATRÉVETE a tocar el Cielo


Ana  vivía en un pueblecito cerca del mar, se pasaba el día mirando a través de la ventana de su habitación, la encantaba levantarse por las mañanas y mirar, como el día amanecía con un sol radiante, ver a sus amigos jugando, gente paseando y al fondo como todos los días, el mar y el cielo azul, que se perdían juntos, unidos en el infinito, siempre su mirada la dirigía hacia allí, siempre querría haber llegado, a tocar el borde donde el cielo se une con la tierra.
 Pero nunca lo hacia, nunca lo intentaba, siempre permanecía allí sentada mirando sin actuar, nunca se atrevía a salir a ir más allá, apenas se atrevía a salir de su habitación, allí era donde Ana, se encontraba protegida, nada malo la podía pasar, su ropa, sus cosas, pero el mundo de fuera, el mundo tras la ventana la asustaba.
 Sus padres, su familia, siempre la habían animado a descubrir todo lo que habia allí fuera, esperándola, pero ella no se atrevía, sus amigos habían dejado de ir a buscarla, siempre les decía que no.  Poco a poco, pasó el tiempo y solo su ventana la atraía, uno de esos días Ana estaba mirando por ella, ensimismada, con sus ojos puestos en el infinito, cuando una voz  la dijo: “Ven, atrévete, ven te estoy esperando”, una voz que la animaba a salir, una voz que la trasmitia paz, tranquilidad, calma, sosiego, se sentía tan bien, que se dejó llevar. Sin más, salió a la puerta, sus padres, no podían creer  lo que estaba pasando, ¿que había cambiado?, los ojos de Ana solo seguían a esa voz y a esa fina línea donde cielo y tierra se unen.
 De paso por el parque, sus amigos la vieron y decidieron unirse a su familia que la seguía en silencio, querían acompañarla. En el camino se encontró con más personas conocidas, profesores, vecinos, todos ellos, asombrados por la manera en la que actuaba Ana, se fueron incorporando al grupo.
 Ana seguía, en su cabeza solo escuchaba “Atrévete estás más cerca, no tengas miedo a nada, estoy contigo, nada te pasará confía en mí”. De pronto, llego hasta la orilla del mar, allí se paró cuando el agua mojó sus pies y vio tan cerca, esa fina línea donde tierra  y cielo se unen, vio como cielo y  mar eran uno solo   y  comprendió que la vida del cielo la podemos tener reflejada aquí en la tierra.
 Ana se giró y observó a toda la gente que la había seguido, sus padres, amigos, vecinos y comprendió lo importante que era para cada uno de ellos, comprendió que por ellos, tenía que atreverse a vivir la vida, si estaba cerrada en su habitación, en su corazón, no podía llegar a nadie, no podía ser, ni dar felicidad, comprendió que cuando uno se atreve, apuesta, consigue y gana.
Ana apostó por la vida, a veces estamos perdidos, sin rumbo, cerrados en esa habitación, nos da miedo a seguir, a salir de ella, la monotonía se adueña de nosotros, es entonces cuando, tenemos que buscar, tenemos que escuchar, esa voz interior, que nos guía, nos orienta, nos marca la pauta y el camino y debemos ATREVERNOS a seguirla, está ahí, presente cada día en lo más profundo de nosotros, solo tenemos que saber escucharla. ATRÉVETE  a encontrarla, está en mí, está en ti, búscala, te está esperando, y cuando la hayas encontrado te sentirás feliz  de haberte ATREVIDO  a buscarla, serás feliz de haberla encontrado entonces no tendrás miedo a nada y trasmitirás esa Felicidad, ese entusiasmo a los demás, a los que día a día te acompañan en la vida, confía, vívelo, ATREVETE a experimentarlo, verás como así, llegas a tocar el cielo con tus manos.
ATRÉVETE A:
Lanzar globos de colores al cielo, para que tus manos puedan llegar a él. Escribe en él mensajes y atrévete a gritar al mundo lo que quieres, lo que amas, por lo que eres feliz.

 Nos atreveremos a darnos abrazos, besos, a decir te quiero, sobre todo a los que mas nos cuesta, ¿porque no?, a lo mejor, es lo que estaban esperando, un momento, una oportunidad para conocernos.
Entre todos moveremos el paracaídas de colores, entre todos podemos, necesitamos en todo momento de los demás de los que están a nuestro lado, llegará tan alto como nuestros corazones quieran y sientan.
Haz un corazón pon con letras grandes “Yo ya me atreví y tú” y regálaselo a alguien que te cueste mucho hablar con él.

ATRÉVETE a decir que es lo que impide a tu corazón gritar que eres feliz y busca la solución, ESCUCHA EN LO MAS PROFUNDO DE TI,  no te quedes parado, esperando, actúa.

Bea

domingo, 16 de septiembre de 2012

¿Quién soy? - 24º Domingo del Tiempo Ordinario, Ciclo B

VIVIR EL DOMINGO: 24 de Tiempo Ordinario (B)

Marcos 8,27-35

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se dirigieron a las aldeas de Cesarea de Filipo; por el camino, preguntó a sus discípulos: ¿Quién dice la gente que soy yo? Ellos le contestaron: Unos, Juan Bautista; otros, Elías, y otros, uno de los profetas. Él les preguntó: Y vosotros, ¿quién decís que soy? Pedro le contestó: Tú eres el Mesías. Él les prohibió terminantemente decírselo a nadie. Y empezó a instruirlos: - El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, tiene que ser condenado por los senadores, sumos sacerdotes y letrados, ser ejecutado y resucitar a los tres días. Se lo explicaba con toda claridad. Entonces Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo. Jesús se volvió, y de cara a los discípulos increpó a Pedro: - ¡Quítate de mi vista, Satanás! ¡Tú piensas como los hombres, no como Dios! Después llamó a la gente y a sus discípulos y les dijo: - El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Mirad, el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por el Evangelio la salvará.
TOMAR EN SERIO A JESÚS
El episodio de Cesarea de Filipo ocupa un lugar central en el evangelio de Marcos. Después de un tiempo de convivir con él, Jesús hace a sus discípulos una pregunta decisiva: “¿Quién decís que soy yo?". En nombre de todos, Pedro le contesta sin dudar: “Tú eres el Mesías". Por fin parece que todo está claro. Jesús es el Mesías enviado por Dios y los discípulos lo siguen para colaborar con él.
Jesús sabe que no es así. Todavía les falta aprender algo muy importante. Es fácil confesar a Jesús con palabras, pero todavía no saben lo que significa seguirlo de cerca compartiendo su proyecto y su destino. Marcos dice que Jesús "empezó a instruirlos". No es una enseñanza más, sino algo fundamental que los discípulos tendrán que ir asimilando poco a poco
Desde el principio les habla "con toda claridad". No les quiere ocultar nada. Tienen que saber que el sufrimiento lo acompañará siempre en su tarea de abrir caminos al reino de Dios. Al final, será condenado por los dirigentes religiosos y morirá ejecutado violentamente. Sólo al resucitar se verá que Dios está con él.
Pedro se rebela ante lo que está oyendo. Su reacción es increíble. Toma a Jesús consigo y se lo lleva aparte para "increparlo". Había sido el primero en confesarlo como Mesías. Ahora es el primero en rechazarlo. Quiere hacer comprender a Jesús que lo que está diciendo es absurdo. No está dispuesto a que siga ese camino. Jesús ha de cambiar esa manera de pensar.
Jesús reacciona con una dureza desconocida. De pronto ve en Pedro los rasgos de Satanás, el tentador del desierto que busca apartar a las personas de la voluntad de Dios. Se vuelve de cara a los discípulos e increpa literalmente a Pedro con estas palabras:"Ponte detrás de mí, Satanás": vuelve a ocupar tu puesto de discípulo. Deja de tentarme. "Tú piensas como los hombres, no como Dios".
Luego llama a la gente y a sus discípulos para que escuchen bien sus palabras. Las repetirá en diversas ocasiones. No las han de olvidar jamás. "El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y que me siga".
Seguir a Jesús no es obligatorio. Es una decisión libre de cada uno. Pero hemos de tomar en serio a Jesús. No bastan confesiones fáciles. Si queremos seguirlo en su tarea apasionante de hacer un mundo más humano, digno y dichoso, hemos de estar dispuestos a dos cosas. Primero, renunciar a proyectos o planes que se oponen al reino de Dios. Segundo, aceptar los sufrimientos que nos pueden llegar por seguir a Jesús e identificarnos con su causa.
José Antonio Pagola

viernes, 14 de septiembre de 2012

Padre, Me abandono en tus manos... (Oración)


Padre,
 me abandono en tus manos,
haz de mi lo que quieras,
hagas lo que hagas te lo agradezco,
estoy dispuesta a todo,
hágase tu voluntad en mi,
ésto es lo que quiero, Señor.

ATRÉVETE a alzar los ojos al Cielo


Atrévete a alzar los ojos al cielo y descubrirás la grandeza del inmenso universo.
Cuando miramos a lo alto a veces la intensa luz nos hace daño, necesitamos oscurecer nuestra retina porque no soportamos tanta claridad.
En el azul del cielo encontramos los límites de nuestra humanidad pues nos damos cuenta de lo diminutos de somos ante la grandeza de la estratosfera.
Mirar hacia el cielo es necesario pues nos ayuda a descubrir aquello que amamos, nos pone ante las cuerdas de nuestra pobreza y a la vez de nuestra grandeza pues en el firmamento se dibuja nuestra vida sin apenas darnos cuenta.
Con frecuencia ubicamos a Dios en el cielo, a nuestros seres queridos junto a Él... esto es porque en el cielo convergen nuestros ideales, sueños, y se pone de manifiesto nuestra fe...
Por eso, no temas mirar a lo alto... escucha a tu corazón mientras lo contemplas y regala un abrazo de ternura a la cada nube que pase por tu mirada.

Encar_AM

jueves, 13 de septiembre de 2012

Regálame un Cuento...


"Un cuento es un pequeño tesoro"

La frase es buena. Es breve, directa y contiene una palabra, "tesoro", que evoca ese mundo de aventura, búsqueda y hallazgo que todos llevamos dentro.
El cuento nos hace pensar, reflexionar, meditar, contemplar, alabar, cambiar...
Es un espejo que nos hace contemplar nuestra propia imagen, la que tenemos ante nosotros, la que damos ante los demás, y porque no, la que nos pone también ante Dios.

Con esta sección quiero recuperar cuentos que nos pueden ayudar a saborear hasta los más sutiles matices de nuestra vida y encontrar el tesoro, el que llevamos dentro y que tantas veces está escondido, perdido u olvidado.
Releer un cuento olvidado es como recuperar un objeto de valor que habíamos perdido. 
Así nos lo hace ver este breve relato:
"Un joven pescador prometió a su amiga un anillo de compromiso como muestra de su amor.
Lo compró, pero ese día, antes de entregárselo, tuvo que salir a pescar.
Faenando en el mar, el muchacho perdió aquella preciada sortija. Por la noche, después del trabajo, fue a casa de su amiga y le explicó con dolor que, en lugar del anillo, perdido en el mar, le regalaba una merluza, la mejor de la captura. La muchacha lo consoló diciéndole que era el pescado más guapo del mundo.
Al día siguiente, de madrugada, la amiga corrió a la casa del joven y, radiante de emoción, le agradeció entre besos el precioso regalo. Mientras limpiaba la merluza, había encontrado en su interior el anillo de oro que el joven le había prometido..."

Inspirado en el libro "Cuentos con salud" de José Carlos Bermejo

domingo, 9 de septiembre de 2012

Ábrete - 23º Domingo del Tiempo Ordinario, Ciclo B


"SOY CIEGO... POR FAVOR AYÚDAME"
"HOY ES UN BONITO DÍA Y NO PUEDO VERLO"

Vivir el Domingo 23 de Tiempo Ordinario (B)


Marcos 7, 31-37
Se marchó de la región de Tiro y vino de nuevo, por Sidón, al mar de Galilea, atravesando la Decápolis. Le presentan un sordo que, además, hablaba con dificultad, y le ruegan imponga la mano sobre él. El, apartándole de la gente, a solas, le metió sus dedos en los oídos y con su saliva le tocó la lengua. Y, levantando los ojos al cielo, dio un gemido, y le dijo: «Effatá», que quiere decir: «¡Ábrete!». Se abrieron sus oídos y, al instante, se soltó la atadura de su lengua y hablaba correctamente. Jesús les mandó que a nadie se lo contaran. Pero cuanto más se lo prohibía, tanto más ellos lo publicaban. Y se maravillaban sobremanera y decían: «Todo lo ha hecho bien; hace oír a los sordos y hablar a los mudos.»
CURAR LA SORDERA
La curación de un sordomudo en la región pagana de Sidón está narrada por Marcos con una intención claramente pedagógica. Es un enfermo muy especial. Ni oye ni habla. Vive encerrado en sí mismo, sin comunicarse con nadie. No se entera de que Jesús está pasando cerca de él. Son otros los que lo llevan hasta el Profeta.
También la actuación de Jesús es especial. No impone sus manos sobre él como le han pedido, sino que lo toma aparte y lo lleva a un lugar retirado de la gente. Allí trabaja intensamente, primero sus oídos y luego su lengua. Quiere que el enfermo sienta su contacto curador. Solo un encuentro profundo con Jesús podrá curarlo de una sordera tan tenaz.
Al parecer, no es suficiente todo aquel esfuerzo. La sordera se resiste. Entonces Jesús acude al Padre, fuente de toda salvación: mirando al cielo, suspira y grita al enfermo una sola palabra: "Effetá", es decir, "Ábrete". Esta es la única palabra que pronuncia Jesús en todo el relato. No está dirigida a los oídos del sordo sino a su corazón.
Sin duda, Marcos quiere que esta palabra de Jesús resuene con fuerza en las comunidades cristianas que leerán su relato.
Conoce a más de uno que vive sordo a la Palabra de Dios. Cristianos que no se abren a la Buena Noticia de Jesús ni hablan a nadie de su fe. Comunidades sordomudas que escuchan poco el Evangelio y lo comunican mal.
Tal vez uno de los pecados más graves de los cristianos es esta sordera. No nos detenemos a escuchar el Evangelio de Jesús. No vivimos con el corazón abierto para acoger sus palabras. Por eso, no sabemos escuchar con paciencia y compasión a tantos que sufren sin recibir apenas el cariño ni la atención de nadie.
A veces se diría que la Iglesia, nacida de Jesús para anunciar la Buena Noticia de Jesús, va haciendo su propio camino, lejos de la vida concreta de preocupaciones, miedos, trabajos y esperanzas de la gente. Si no escuchamos bien las llamadas de Jesús, no pondremos palabras de esperanza en la vida de los que sufren.
Hay algo paradójico en algunos discursos de la Iglesia. Se dicen grandes verdades y se proclaman mensajes muy positivos, pero no tocan el corazón de las personas. Algo de esto está sucediendo en estos tiempos de crisis. La sociedad no está esperando "doctrina social" de los especialistas, pero escucha con atención una palabra clarividente, inspirada en el Evangelio y pronunciada por una Iglesia sensible al sufrimiento de las víctimas, que sale instintivamente en su defensa invitando a todos a estar cerca de quienes más ayuda necesitan para vivir con dignidad.
José Antonio Pagola


sábado, 8 de septiembre de 2012

Atrévete a tocar el cielo_Lema Pastoral 2012-13 (Video)


Déjame invitarte a compartir el tiempo que voy a emplear en dar a los demás
Algo de mi vida y de este corazón inquieto que arde por lograr
que el mundo viva en paz.
Ven y ayúdame a lanzar un grito fuerte, que retumbe el universo con la voz
De un planeta entero pidiendo alegría en vez de llorar por la falta de amor.
ATRÉVETE A TOCAR EL CIELO,
ATRÉVETE A PASAR DEL MIEDO
SIGUE MI CAMINO SIN DUDARLO
ÚNETE A SU CAUSA Y DESDE EL SUELO
ATRÉVETE A TOCAR EL CIELO.
Puedes acercarte a todas las estrellas, parecerte a los cometas que se van
recorriendo las galaxias buscando a la gente
que suele soñar con vivir en verdad.

(parte C) Quiero que pretendas alcanzar el Sol,
Quiero que tu abrazo sea sincero.
ATRÉVETE A TOCAR EL CIELO…
Bajo el firmamento pedimos más calma, y cada mañana hay más velocidad.
Acompáñame para apartar las nubes que nos han sumido en esta oscuridad.
ATRÉVETE A TOCAR EL CIELO…
Letra y música: Alfonso Niño
Voces: Anabel Giraldo y Álvaro Rodríguez
Armonización: Roberto González
Arreglos y Masterización: Miguel Ángel Galguera
Copyright: www.reflejosdeluz.net


Atrévete a tocar el Cielo

Presentación del Lema de Pastoral - Curso 2012-2013


Atrévete a tocar el Cielo
Jesús te tiende su mano

El cielo es algo "imposible" de tocar, es un espacio y tiempo que nos acompaña cada día de nuestra vida, que lo vemos, lo contemplamos... pero no está a nuestro alcance.
Sin embargo, en el cielo es donde la grandeza de Dios se manifiesta con mayor nitidez. La inmensidad de su creación nos hace sentirnos pequeños, partículas diminutas de su obra.
Dios ama esas pequeñas partículas que somos tú y yo, nos da libertad, fe, amor, entrega... para que nuestra pequeñez sea algo grande de admirar y compartir.
El cielo existen planetas, estrellas, asteroides, meteoritos... que expresan, en nuestro entorno pastoral, aquellos valores humanos y cristianos que queremos alcanzar.
Por eso, vamos a alzar nuestras manos a lo largo del curso 2012-13 para "tocar" cada uno de los regalos que Dios nos hace a diario.
Tomaremos un símbolo del cielo para cada mes y, con ello, iremos desgranando nuestro deseo de ser cada día un poco mejores y de acercarnos a Aquel que nos da vida en plenitud.
Jesús citó muchas veces el cielo como un reino, un paraíso, un lugar de felicidad plena donde habita Dios.
Acerquémonos a ese cielo, que nos impulsa a Amar a los hermanos, que nos muestra un camino a seguir junto a nuestros hermanos.
Jesús compara el cielo con un banquete (22,2). Ya está todo preparado (Mt 22,4). El mismo va a servir la mesa (Lc 12,37), dice que el futuro de Dios será cien veces mejor que la vida presente (Mt 19,29). Será como un tesoro que se encuentra (Mt 13,44), como el agua fresca en el camino después de una marcha fatigosa por el desierto (Jn 4,14;7,37).  Será como la casa del Padre donde ya tendremos un lugar preparado (Jn 14,2-3). Será una vida agradable y para siempre. ¡Será la vida eterna! (Jn 10,10).
Soñemos con tocar ese cielo... casi nadie cree en los sueños, pero todos deseamos soñar con un mundo mejor. Los sueños nacen de la esperanza.