domingo, 24 de noviembre de 2013

Tiempo de Dios - Jesucristo, Rey del Universo. 34 TO C

VIVIR EL DOMINGO 34 de Tiempo Ordinario, ciclo C

LUCAS 23, 35-43

El pueblo se había quedado observando. Los jefes, a su vez, comentaban con sorna: A otros ha salvado; que se salve él si es el Mesías de Dios, el Elegido. También los soldados se burlaban de él; se acercaban y le ofrecían vinagre diciendo: Si tú eres el rey de los judíos, sálvate. Además, tenía puesto un letrero: ÉSTE ES EL REY DE LOS JUDÍOS. Uno de los malhechores crucificados lo insultaba. ¿No eres tú el Mesías? Sálvate a ti y a nosotros.  Pero el otro se lo reprochó: Y tú, sufriendo la misma pena, ¿no tienes siquiera temor de Dios? Además, para nosotros es justa, nos dan nuestro merecido; éste, en cambio, no ha hecho nada malo. Y añadió: Jesús, acuérdate de mí cuando vengas como rey. Jesús le respondió: Te lo aseguro: Hoy estarás conmigo en el paraíso.

ACUERDATE DE MÍ
Según el relato de Lucas, Jesús ha agonizado en medio de las burlas y desprecios de quienes lo rodean. Nadie parece haber entendido su vida. Nadie parece haber captado su entrega a los que sufren ni su perdón a los culpables. Nadie ha visto en su rostro la mirada compasiva de Dios. Nadie parece ahora intuir en aquella muerte misterio alguno.
Las autoridades religiosas se burlan de él con gestos despectivos: ha pretendido salvar a otros; que se salve ahora a sí mismo. Si es el Mesías de Dios, el "Elegido" por él, ya vendrá Dios en su defensa.
También los soldados se suman a las burlas. Ellos no creen en ningún Enviado de Dios. Se ríen del letrero que Pilatos ha mandado colocar en la cruz: "Este es el rey de los judíos". Es absurdo que alguien pueda reinar sin poder. Que demuestre su fuerza salvándose a sí mismo.
Jesús permanece callado, pero no desciende de la cruz. ¿Qué haríamos nosotros si el Enviado de Dios buscara su propia salvación escapando de esa cruz que lo une para siempre a todos los crucificados de la historia? ¿Cómo podríamos creer en un Dios que nos abandonara para siempre a nuestra suerte?
De pronto, en medio de tantas burlas y desprecios, una sorprendente invocación: "Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu reino". No es un discípulo ni un seguidor de Jesús. Es uno de los dos delincuentes crucificados junto a él. Lucas lo propone como un ejemplo admirable de fe en el Crucificado.
Este hombre, a punto de morir ajusticiado, sabe que Jesús es un hombre inocente, que no ha hecho más que bien a todos. Intuye en su vida un misterio que a él se le escapa, pero está convencido de que Jesús no va a ser derrotado por la muerte. De su corazón nace una súplica. Solo pide a Jesús que no lo olvide: algo podrá hacer por él.
Jesús le responde de inmediato: "Hoy estarás conmigo en el paraíso". Ahora están los dos unidos en la angustia y la impotencia, pero Jesús lo acoge como compañero inseparable. Morirán crucificados, pero entrarán juntos en el misterio de Dios.
En medio de la sociedad descreída de nuestros días, no pocos viven desconcertados. No saben si creen o no creen. Casi sin saberlo, llevan en su corazón una fe pequeña y frágil. A veces, sin saber por qué ni cómo, agobiados por el peso de la vida, invocan a Jesús a su manera. "Jesús, acuérdate de mí" y Jesús los escucha: "Tú estarás siempre conmigo". Dios tiene sus caminos para encontrarse con cada persona y no siempre pasan por donde le indican los teólogos. Lo decisivo es tener un corazón que escucha la propia conciencia.

José Antonio Pagola

miércoles, 20 de noviembre de 2013

ORACIÓN CONFIADA DE UN NIÑO

Jesús, mi buen amigo,
te quiero pedir hoy por todos los niños,
los que viven en la calle, los que están solos,
abandonados, desprotegidos,
sin un papá o una mamá que los cuide y que los quiera.
Ayúdame a descubrir tu rostro en cada niño que sufre,
y enséñame a ser solidario.
Pero puedo y quiero ayudar, que no viva indiferente.
Dame fuerzas para vivir un amor grande como el tuyo.
Que no me quede en palabras,
como les pasa a los adultos.
Enséñame a amar de verdad, Jesús.

(Marcelo A. Murúa)

Justicia y Solidaridad de CONFER

Día Internacional del Niño/Niña

Hoy nada más abrir el ordenador nos encontramos con esto:
Hoy 3 de cada 10 niños y niñas ( 2.226.000 ) viven en España por debajo del umbral de la pobreza. Los niños son los más vulnerables a sufrir las consecuencias de la crisis económica, convirtiéndose en el grupo de edad más afectado por la pobreza en nuestro país.
Cada día mueren en el mundo 25.000 niños de hambre. Durante la última década dos millones de niños fueron asesinados en guerras, y 150 millones son explotados laboralmente. Con fines de explotación sexual, las cifras de niñas son elevadísimas...
Asimismo, la situación de los niños en zonas en conflicto o de catástrofe natural y especialmente en Siria y Filipinas. En este país, devastado por el tifón 'Yolanda', unos 4,6 millones de niños se encuentran en una situación de "riesgo grave".
(Son los datos que nos recuerda UNICEF)

Un día...


martes, 19 de noviembre de 2013

Vive tu Tiempo

Vive tu Tiempo.

Date Tiempo para Trabajar… 

          es el precio del Triunfo.

Date Tiempo para Pensar… 

          es la fuente del Poder.

Date Tiempo para Jugar... 

          es el secreto de la Eterna Juventud.

Date Tiempo para Leer... 

          es el fundamento de la Sabiduría.

Date Tiempo para ser Amigo... 

          es el camino a la Felicidad.

Date Tiempo para Soñar... 

          es atar tu carreta a una estrella.

Date Tiempo para Amar y ser Amado... es el Mayor Privilegio.

Date Tiempo para Mirar Alrededor... el día es muy corto para ser egoísta.

Date Tiempo para Reír... es la Música del Alma.

domingo, 17 de noviembre de 2013

Un mundo nuevo (Vídeo)

VIVIR EL DOMINGO 33 de Tiempo Ordinario, ciclo C

LUCAS 21, 5-19
Como algunos hablaban del templo, ponderando la calidad de la piedra y el adorno de los exvotos, dijo: Eso que contempláis llegará un día en que no dejarán piedra sobre piedra que no derriben. Entonces le hicieron esta pregunta: Maestro, ¿cuándo va a ocurrir eso? y ¿cuál será la señal cuando eso esté para suceder? Él respondió: Cuidado con dejarse extraviar, porque van a llegar muchos diciendo en nombre mío "Yo soy" y "El momento está cerca"; no os vayáis tras ellos. 9 Cuando oigáis estruendo de batallas y subversiones, no tengáis pánico, porque eso tiene que suceder primero, pero el fin no será inmediato. Entonces dijo a los discípulos: Se alzará nación contra nación y reino contra reino, habrá grandes terremotos y, en diversos lugares, hambre y epidemias; habrá fenómenos terribles y señales grandes en el cielo. Pero antes de todo eso os perseguirán y os echarán mano, para entregaros a las sinagogas y cárceles y conduciros ante reyes y gobernadores por causa mía. Tendréis en eso una prueba. Ahora, haced el propósito de no preocuparos por vuestra defensa, porque yo os daré palabras tan acertadas que ninguno de vuestros adversarios podrá haceros frente o contradeciros. Hasta vuestros padres y hermanos, parientes y amigos, os entregarán y os harán morir a algunos. Seréis odiados de todos por razón de mi persona, pero no perderéis ni un pelo de la cabeza. Con vuestra constancia conseguiréis la vida.

TIEMPOS DE CRISIS

En los evangelios se recogen algunos textos de carácter apocalíptico en los que no es fácil diferenciar el mensaje que puede ser atribuido a Jesús y las preocupaciones de las primeras comunidades cristianas, envueltas en situaciones trágicas mientras esperan con angustia y en medio de persecuciones el final de los tiempos.
Según el relato de Lucas, los tiempos difíciles no han de ser tiempos de lamentos y desaliento. No es tampoco la hora de la resignación o la huida. La idea de Jesús es otra. Precisamente en tiempos de crisis "tendréis ocasión de dar testimonio". Es entonces cuando se nos ofrece la mejor ocasión de dar testimonio de nuestra adhesión a Jesús y a su proyecto.
Llevamos ya cinco años sufriendo una crisis que está golpeando duramente a muchos. Lo sucedido en este tiempo nos permite conocer ya con realismo el daño social y el sufrimiento que está generando. ¿No ha llegado el momento de plantearnos cómo estamos reaccionando?
Tal vez, lo primero es revisar nuestra actitud de fondo: ¿Nos hemos posicionado de manera responsable, despertando en nosotros un sentido básico de solidaridad, o estamos viviendo de espaldas a todo lo que puede turbar nuestra tranquilidad? ¿Qué hacemos desde nuestros grupos y comunidades cristianas? ¿Nos hemos marcado una línea de actuación generosa, o vivimos celebrando nuestra fe al margen de lo que está sucediendo?
La crisis está abriendo una fractura social injusta entre quienes podemos vivir sin miedo al futuro y aquellos que están quedando excluidos de la sociedad y privados de una salida digna. ¿No sentimos la llamada a introducir algunos "recortes" en nuestra vida para poder vivir los próximos años de manera más sobria y solidaria?
Poco a poco, vamos conociendo más de cerca a quienes se van quedando más indefensos y sin recursos (familias sin ingreso alguno, parados de larga duración, inmigrantes enfermos...) ¿Nos preocupamos de abrir los ojos para ver si podemos comprometernos en aliviar la situación de algunos? ¿Podemos pensar en alguna iniciativa realista desde las comunidades cristianas?
No hemos de olvidar que la crisis no solo crea empobrecimiento material. Genera, además, inseguridad, miedo, impotencia y experiencia de fracaso. Rompe proyectos, hunde familias, destruye la esperanza. ¿No hemos de recuperar la importancia de la ayuda entre familiares, el apoyo entre vecinos, la acogida y el acompañamiento desde la comunidad cristiana...? Pocas cosas pueden ser más nobles en estos momentos que el aprender a cuidarnos mutuamente.

José Antonio Pagola

sábado, 16 de noviembre de 2013

Día Internacional de la Tolerancia

¿Qué significa tolerancia?
La tolerancia consiste en reconocer a los demás el derecho a que se respete su persona e identidad.
La tolerancia es un componente fundamental del respeto de los derechos humanos y para el logro de la paz.
Algunas de las actitudes colectivas que se busca combatir con el Día Internacional para la Tolerancia son:
-El racismo, o la creencia de que algunas razas o personas son superiores a otras.
-El etnocentrismo, o aspiración de un grupo étnico a crear una identidad nacional única y a acabar con el idioma y la cultura de los demás grupos étnicos.
-El nacionalismo extremo, o la creencia de que una nación es superior y tiene más derechos que las demás.
-La hostilidad religiosa, creer que las demás religiones (que no son la nuestra) son malas.

Extractos de la carta apostólica "Puerta de la Fe"

Oración por Asia Bibi y por toda la Iglesia perseguida

Semana Vocacional Agustiniana


jueves, 14 de noviembre de 2013

SOMOS PURO DON

"Uno de los mayores riesgos en la vida espiritual es el auto rechazo. A menudo se nos hace creer que despreciarnos a nosotros mismos es una virtud que se llama humildad. Pero la humildad es lo opuesto al auto rechazo. Es el reconocimiento agradecido de que somos preciosos a los ojos de Dios y que todo lo que somos es puro don. Para crecer más allá del auto rechazo debemos tener el coraje de escuchar la voz que nos llama hijos e hijas amados de Dios, y tomar la determinación de vivir nuestras vidas según esta verdad".
                                                                                     Henri NOUWEN

Semana Vocacional Agustiniana


miércoles, 13 de noviembre de 2013

Carta de San Agustín… a los jovenes

Queridos jóvenes:

            Supongo que os sorprenderéis de esta carta después de tanto tiempo sin saber a penas quién soy y sin haberme decidido a hablar con vosotros antes.
            Bueno me presentaré: soy Agustín, el de Hipona, ese que nació en Tagaste en el año 354 y que luego fue obispo y después santo,...pues ese soy yo.
            Seguro que algo habréis oído hablar de mí, seguro que conocéis a alguno de los míos bien porque os dan clase, bien por la catequesis, el deporte, los grupos juveniles,...pero no sé si sabéis quién soy yo.
            Os cuento (y perdonad el rollo), yo fui un chaval feliz, con amigos (siempre con amigos) que tenía un culo inquieto y me explico: no paraba un momento, estudié en Tagaste y Madaura ( en el Norte de África), estuve en Cartago, en Roma, en Milán,... fui pagano (como mi padre Patricio), luego miembro de una secta llamada de los maniqueos, luego caí en el escepticismo (agnóstico para aclararnos) hasta que por fin reposé mi corazón en Cristo y me bauticé cristiano.
            Durante todo este tiempo tuve una novia, casi mi mujer con la que tuve un hijo, pero antes viví el ambiente de Cartago, que me fascinaba con sus noches de fiesta, sus teatros, su música, sus mujeres y su buen vino.
            Fue una vida que creo que no es muy diferente de la que vosotros lleváis cuando salís el fin de semana. Una vida llena de juergas, borracheras, sexo y ruidos que aunque no me llenaban la vida, la hacían más llevadera.
            Como os decía antes, siempre tuve ganas de buscar la Verdad y siempre partí de mis amigos...ellos me acompañaban en las juergas y en los estudios, ellos me apoyaban en mis depresiones y malos rollos y compartíamos juntos nuestras alegrías... ¡no sé qué hubiera sido de mi sin ellos!
            Mi madre Mónica me daba mucho la "vara" con esto del cristianismo y yo pensaba que era cosa de mayores e ignorantes y ni siquiera me paraba a escuchar: ¡cómo una persona inteligente, con su vida programada y montada iba a creer o a comprometerse con esas tonterías!...pero un día pasó: entre el ruido y mis planes de futuro oí algo, no sé si fue una llamada o simplemente el hecho de pararme a pensar sobre mi vida, sobre lo que hacía.
            Y bueno, llegó mi "conversión", descubrí otro camino, otra alternativa a la vida que llevaba hasta entonces. Aposté por ese camino, después de mucho pensar y os aseguro que me dio la felicidad.
            Por esto os escribo, para contaros mi vida y para que sepáis que algunos de los míos irán a veros pronto y ellos os contarán cómo vinieron a mí, por qué son ahora de los míos, que dudas y problemas tienen, cómo es su vida, si son felices,...
            No os quiero aburrir más, pero os pido un favor, cuando lleguen escuchadles, siempre merece la pena conocer algo distinto.

Un abrazo,

SAN AGUSTIN

San Agustín


Semana Vocacional Agustiniana


Cumpleaños de San Agustín


nacimiento de San Agustín


domingo, 10 de noviembre de 2013

Vuelvo a Comenzar (Video)

Contágiate (Vídeo)

Vivir el domingo 32 Tiempo Ordinario, ciclo C

LUCAS 20, 27-38
Se acercaron entonces unos saduceos, de esos que niegan la resurrección, y le propusieron este caso: Maestro, Moisés nos dejó escrito: "Si a uno se le muere su hermano, dejando mujer pero no hijos, cásese con la viuda y dé descendencia a su hermano". Bueno, pues había siete hermanos: el primero se casó y murió sin hijos. El segundo, el tercero y así hasta el séptimo se casaron con la viuda y murieron también sin dejar hijos. Finalmente murió también la mujer. Pues bien, esa mujer, cuando llegue la resurrección, ¿de cuál de ellos va a ser mujer, si ha sido mujer de los siete? Jesús les respondió: En este mundo, los hombres y las mujeres se casan; en cambio, los que han sido dignos de alcanzar el mundo futuro y la resurrección, sean hombres o mujeres, no se casan; es que ya no pueden morir, puesto que son como ángeles, y, por haber nacido de la resurrección, son hijos de Dios. Y que resucitan los muertos lo indicó el mismo Moisés en el episodio de la zarza, cuando llama al Señor "el Dios de Abrahán y Dios de Isaac y Dios de Jacob" (Éx 3,6). Y Dios no lo es de muertos, sino de vivos; es decir, para él todos ellos están vivos.

DECISIÓN DE CADA UNO
Jesús no se dedicó a hablar mucho de la vida eterna. No pretende engañar a nadie haciendo descripciones fantasiosas de la vida más allá de la muerte. Sin embargo, su vida entera despierta esperanza. Vive aliviando el sufrimiento y liberando del miedo a la gente. Contagia una confianza total en Dios. Su pasión es hacer la vida más humana y dichosa para todos, tal como la quiere el Padre de todos.
Solo cuando un grupo de saduceos se le acerca con la idea de ridiculizar la fe en la resurrección, a Jesús le brota de su corazón creyente la convicción que sostiene y alienta su vida entera: Dios "no es un Dios de muertos, sino de vivos, porque para él todos son vivos".
Su fe es sencilla. Es verdad que nosotros lloramos a nuestros seres queridos porque, al morir, los hemos perdido aquí en la tierra, pero Jesús no puede ni imaginarse que a Dios se le vayan muriendo esos hijos suyos a los que tanto ama. No puede ser. Dios está compartiendo su vida con ellos porque los ha acogido en su amor insondable.
El rasgo más preocupante de nuestro tiempo es la crisis de esperanza. Hemos perdido el horizonte de un Futuro último y las pequeñas esperanzas de esta vida no terminan de consolarnos. Este vacío de esperanza está generando en bastantes la pérdida de confianza en la vida. Nada merece la pena. Es fácil entonces el nihilismo total.
Estos tiempos de desesperanza, ¿no nos están pidiendo a todos, creyentes y no creyentes, hacernos las preguntas más radicales que llevamos dentro? Ese Dios del que muchos dudan, al que bastantes han abandonado y por el que muchos siguen preguntando, ¿no será el fundamento último en el que podemos apoyar nuestra confianza radical en la vida? Al final de todos los caminos, en el fondo de todos nuestros anhelos, en el interior de nuestros interrogantes y luchas, ¿no estará Dios como Misterio último de la salvación que andamos buscando?
La fe se nos está quedando ahí, arrinconada en algún lugar de nuestro interior, como algo poco importante, que no merece la pena cuidar ya en estos tiempos. ¿Será así? Ciertamente no es fácil creer, y es difícil no creer. Mientras tanto, el misterio último de la vida nos está pidiendo una respuesta lúcida y responsable.
Esta respuesta es decisión de cada uno. ¿Quiero borrar de mi vida toda esperanza última más allá de la muerte como una falsa ilusión que no nos ayuda a vivir? ¿Quiero permanecer abierto al Misterio último de la existencia confiando que ahí encontraremos la respuesta, la acogida y la plenitud que andamos buscando ya desde ahora?
José Antonio Pagola

sábado, 9 de noviembre de 2013

Cuando menos lo esperamos…


Exposición de fotografías 'Mujer y Ciencia'

En la Sala de Grados del Complejo Científico Tecnológico ha sido inagurada la Exposición 'Mujer y Ciencia: 13 nombres para cambiar el mundo', que va a poder visitarse hasta el 27 de noviembre dentro de las actividades de la IX Semanas de la Ciencia de la Universidad de La Rioja.
Las protagonistas de la exposición son Flora de Pablo, Adela Cortina, Jane Goodall, Susan George, Vandana Shiva, Lourdes J. Cruz, Tebello Nyokong, Hayat Zirari, Dora Barrancos, Jenny de la Torre, Concepción Campa, Ana Mª Cetto y Elinor Ostrom; cuya vocación por el saber, entendido como producto humano para y por la humanidad, es el motor de su trabajo desde las más diversas disciplinas como la Medicina, la Economía, la Filosofía o la Física.


viernes, 8 de noviembre de 2013

IX Semanas de la Ciencia de la Universidad de La Rioja 2013


Esta nueva edición de las Semanas de la Ciencia -cuyas actividades abarcan del 8 al 29 de noviembre- comienza hoy viernes 8 con la conferencia 'Anamorfosis: Geometría de la ilusión', a cargo de Luis Rández García, catedrático del Departamento de Matemática Aplicada de la Universidad de Zaragoza, subdirector del Instituto Universitario de Matemáticas y Aplicaciones (IUMA); dentro de una sesión especial del Curso de Actualización en Matemáticas.

Maktub (Película)

martes, 5 de noviembre de 2013

Lo más importante


Lo más importante no es:
Que yo te busque,
Sino que tú me buscas en todos los caminos. (Gen 3, 9)
Que yo te llame por tu nombre,
sino que el mío está tatuado en la palma de tu mano. (Is 49, 16)
Que yo te grite cuando me faltan las palabras,
sino que tú gimes en mí con tu grito. (Rm 8, 26)
Que yo tenga proyectos para ti,
sino que tú me invitas a caminar contigo hacia el futuro. (Mc 1, 17)
Que yo te comprenda,
sino que tú me comprendas en mi último secreto. (1 Cor 13, 12)
Que yo hable de ti con sabiduría,
sino que tú vives en mi, y te expresas a tu manera. (2 Cor 4,10)
Que yo te ame con todo mi corazón y todas mis fuerzas,
sino que tú me amas con todo tu corazón y todas tus fuerzas. (Jn 13, 1)
Que yo trate de animarme y planificar,
sino que tu fuego arde dentro de mis huesos. (Jer 20, 9)
Porque, ¿cómo podría yo buscarte, llamarte, amarte...
si tú no me buscas, llamas y amas primero?
El silencio agradecido, es mi última palabra,
y mi mejor manera de encontrarte.

(Benjamín González Buelta, sj)

domingo, 3 de noviembre de 2013

¿Puedo cambiar? (Vídeo)

VIVIR EL DOMINGO 31 de Tiempo Ordinario, ciclo C

LUCAS 19, 1-10
Entró en Jericó y empezó a atravesar la ciudad. En esto, un hombre llamado Zaqueo, que era jefe de recaudadores y además rico, trataba de distinguir quién era Jesús, pero la gente se lo impedía, porque era bajo de estatura. Entonces se adelantó corriendo y, para verlo, se subió a una higuera, porque iba a pasar por allí. Al llegar a aquel sitio, levantó Jesús la vista y le dijo: - Zaqueo, baja en seguida, que hoy tengo que alojarme en tu casa. Él bajó en seguida y lo recibió muy contento. Al ver aquello, se pusieron todos a criticarlo diciendo: - ¡Ha entrado a hospedarse en casa de un pecador! Zaqueo se puso en pie y dirigiéndose al Señor le dijo: - La mitad de mis bienes, Señor, se la doy a los pobres, y si a alguien he extorsionado dinero, se lo restituiré cuatro veces. Jesús le contestó: - Hoy ha llegado la salvación a esta casa, pues también él es hijo de Abrahán. Porque el Hijo del hombre ha venido a buscar lo que estaba perdido y a salvarlo.

PARA JESÚS NO HAY CASOS PERDIDOS
Jesús alerta con frecuencia sobre el riesgo de quedar atrapados por la atracción irresistible del dinero. El deseo insaciable de bienestar material puede echar a perder la vida de una persona. No hace falta ser muy rico. Quien vive esclavo del dinero termina encerrado en sí mismo. Los demás no cuentan. Según Jesús, "donde esté vuestro tesoro, allí estará vuestro corazón.
Esta visión del peligro deshumanizador del dinero no es un recurso del Profeta indignado de Galilea. Diferentes estudios analizan el poder del dinero como una fuerza ligada a pulsiones profundas de autoprotección, búsqueda de seguridad y miedo a la caducidad de nuestra existencia.
Sin embargo, para Jesús, la atracción del dinero no es una especie de enfermedad incurable. Es posible liberarse de su esclavitud y empezar una vida más sana. El rico no es "un caso perdido". Es muy esclarecedor el relato de Lucas sobre el encuentro de Jesús con un hombre rico de Jericó.
Al atravesar la ciudad, Jesús se encuentra con una escena curiosa. Un hombre de pequeña estatura ha subido a una higuera para poder verlo de cerca. No es desconocido. Se trata de un rico, poderoso "jefe de recaudadores". Para la gente de Jericó, un ser despreciable, un recaudador corrupto y sin escrúpulos como casi todos. Para los sectores religiosos, "un pecador" sin conversión posible, excluido de toda salvación.
Sin embargo, Jesús le hace una propuesta sorprendente: "Zaqueo, baja en seguida porque tengo que alojarme en tu casa". Jesús quiere ser acogido en su casa de pecador, en el mundo de dinero y de poder de este hombre despreciado por todos. Zaqueo bajó en seguida y lo recibió con alegría. No tiene miedo de dejar entrar en su vida al Defensor de los pobres.
Lucas no explica lo que sucedió en aquella casa. Sólo dice que el contacto con Jesús transforma radicalmente al rico Zaqueo. Su compromiso es firme. En adelante pensará en los pobres: compartirá con ellos sus bienes. Recordará también a las víctimas de las que ha abusado: les devolverá con creces lo robado. Jesús ha introducido en su vida justicia y amor solidario.
El relato concluye con unas palabras admirables de Jesús: "Hoy ha entrado la salvación en esta casa. También este es hijo de Abraham. Porque el Hijo del Hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido". También los ricos se pueden convertir. Con Jesús todo es posible. No lo hemos de olvidar nadie. El ha venido para buscar y salvar lo que nosotros podemos estar echando a perder. Para Jesús no hay casos perdidos.
José Antonio Pagola

sábado, 2 de noviembre de 2013

Y entonces vio la luz

Y entonces vio la luz. La luz que entraba por todas las ventanas de su vida. Vio que el dolor precipitó la huida y entendió que la muerte ya no estaba. Morir sólo es morir. Morir se acaba. Morir es una hoguera fugitiva. Es cruzar una puerta a la deriva y encontrar lo que tanto se buscaba. Acabar de llorar y hacer preguntas; ver al Amor sin enigmas ni espejos; descansar de vivir en la ternura; tener la paz, la luz, la casa juntas y hallar, dejando los dolores lejos, la Noche-luz tras tanta noche oscura.
 (JL Martín Descalzo).

Cerca de Ti, Señor


Cerca de Ti Señor, yo quiero estar,
tu grande eterno Amor quiero gozar.

Llena  mi pobre ser,limpia mi corazón,
hazme tu Rostro ver en la aflicción.

Pasos inciertos doy, el sol se va,
mas si contigo estoy, no temo ya.

Himnos de gratitud ferviente cantaré,
y fiel a Ti Señor, siempre seré.

Mi pobre corazón inquieto está,
por esta vida voy, buscando la paz.

Mas sólo Tú Señor, la paz me puedes dar,
cerca de Ti Señor, yo quiero estar.

Yo creo en Ti Señor, yo creo en Ti,
Dios vive en el altar presente en mí.

Si ciegos al mirar mis ojos no te ven
yo creo en Ti Señor, sostén mi fe.

Espero en Ti Señor, Dios de bondad,
mi roca en el dolor, puerto de paz.

Porque eres fiel Señor, porque eres la Verdad,
espero en Ti Señor, Dios de bondad.

Suspira por beber del manantial,
la cierva que al correr sedienta va.

De Ti mi corazón sediento siempre está,
amarte a Ti Señor, será mi afán.

Cerca de Ti Señor, yo quiero estar,
tu grande eterno Amor quiero gozar.

No llores si me amas


No llores si me amas...
Si conocieras el don de Dios
y lo que es el cielo...
Si pudieras oír el cántico de los ángeles
y verme en medio de ellos...
si por un instante pudieras
contemplar como yo
la belleza ante la cual
las bellezas palidecen...
Creemé.
Cuando llegue el día que Dios
ha fijado y conoce,
y tu alma venga a este cielo
en el que te ha precedido la mía...
ese día volverás a verme.
sentirás que te sigo amando, que te amé,
y encontrarás mi corazón
con todas sus ternuras purificadas.
volverás a verme en transfiguración,
en éxtasis feliz.
Ya no esperando la muerte,
sino avanzando contigo,
que te llevaré de la mano por los senderos
nuevos de luz y de vida.
Enjuga tu llanto y no llores si me amas.

(San Agustín)