martes, 28 de enero de 2014

LO IMPOSIBLE (Hechos de la vida real, valores) (2012)

Diciembre del año 2004. María (Naomi Watts), Henry (Ewan McGregor) y sus tres hijos pequeños vuelan desde Japón a Tailandia para pasar sus vacaciones de Navidad descansando en la playa. Una mañana, mientras se encuentran todos en la piscina del complejo a orillas del mar, un tremendo tsunami destroza el hotel al mismo tiempo que gran parte de la costa del sudeste asiático. Las vidas de millones de personas cambiaron para siempre. Esta es la historia de esta familia...

domingo, 26 de enero de 2014

Infancia Misionera


Sigue la luz (Vídeo)

VIVIR EL DOMINGO 3º TO, CICLO A

MATEO 4, 12-23
Al enterarse de que habían detenido a Juan, Jesús se retiró a Galilea. Dejó Nazaret y se estableció en Cafarnaún, junto al mar, en territorio de Zabulón y Neftalí. Así se cumplió lo que había dicho el profeta Isaías: ¡País de Zabulón y país de Neftalí, camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los paganos! El pueblo que habitaba en tinieblas vio una luz grande; a los que habitaban en tierra y sombra de muerte una luz les brilló (Is 8,2-9,1). Desde entonces empezó Jesús a proclamar: Enmendaos, que está cerca el reinado de Dios. Caminando junto al mar de Galilea, vio a dos hermanos: a Simón, el llamado Pedro, y a Andrés, su hermano, que estaban echando una red de mano en el mar, pues eran pescadores. Les dijo: Veníos conmigo y os haré pescadores de hombres. Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. Pasando adelante vio a otros dos hermanos: a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, que estaban en la barca poniendo a punto las redes, con Zebedeo, su padre. Jesús los llamó. Inmediatamente dejaron la barca y a su padre y lo siguieron. Jesús fue recorriendo Galilea entera, enseñando en las sinagogas de ellos, proclamando la buena noticia del reino y curando todo achaque y enfermedad del pueblo.

ALGO NUEVO Y BUENO
El primer escritor que recogió la actuación y el mensaje de Jesús lo resumió todo diciendo que Jesús proclamaba la "Buena Noticia de Dios". Más tarde, los demás evangelistas emplean el mismo término griego (euanggelion) y expresan la misma convicción: en el Dios anunciado por Jesús las gentes encontraban algo "nuevo" y "bueno".
¿Hay todavía en ese Evangelio algo que pueda ser leído, en medio de nuestra sociedad indiferente y descreída, como algo nuevo y bueno para el hombre y la mujer de nuestros días? ¿Algo que se pueda encontrar en el Dios anunciado por Jesús y que no proporciona fácilmente la ciencia, la técnica o el progreso? ¿Cómo es posible vivir la fe en Dios en nuestros días?
En el Evangelio de Jesús los creyentes nos encontramos con un Dios desde el que podemos sentir y vivir la vida como un regalo que tiene su origen en el misterio último de la realidad que es Amor. Para mí es bueno no sentirme solo y perdido en la existencia, ni en manos del destino o el azar. Tengo a Alguien a quien puedo agradecer la vida.
En el Evangelio de Jesús nos encontramos con un Dios que, a pesar de nuestras torpezas, nos da fuerza para defender nuestra libertad sin terminar esclavos de cualquier ídolo; para no vivir siempre a medias ni ser unos "vividores"; para ir aprendiendo formas nuevas y más humanas de trabajar y de disfrutar, de sufrir y de amar. Para mí es bueno poder contar con la fuerza de mi pequeña fe en ese Dios.
En el Evangelio de Jesús nos encontramos con un Dios que despierta nuestra responsabilidad para no desentendernos de los demás. No podremos hacer grandes cosas, pero sabemos que hemos de contribuir a una vida más digna y más dichosa para todos pensando sobre todo en los más necesitados e indefensos. Para mí es bueno creer en un Dios que me pregunta con frecuencia qué hago por mis hermanos.
En el Evangelio de Jesús nos encontramos con un Dios que nos ayuda a entrever que el mal, la injusticia y la muerte no tienen la última palabra. Un día todo lo que aquí no ha podido ser, lo que ha quedado a medias, nuestros anhelos más grandes y nuestros deseos más íntimos alcanzarán en Dios su plenitud. A mi me hace bien vivir y esperar mi muerte con esta confianza.
Ciertamente, cada uno de nosotros tiene que decidir cómo quiere vivir y cómo quiere morir. Cada uno ha de escuchar su propia verdad. Para mí no es lo mismo creer en Dios que no creer. A mí me hace bien poder hacer mi recorrido por este mundo sintiéndome acogido, fortalecido, perdonado y salvado por el Dios revelado en Jesús.
José Antonio Pagola

sábado, 25 de enero de 2014

La paz vendrá

LA PAZ VENDRÁ. Si crees que la sonrisa es más fuerte que las armas.
Si crees en el poder de una mano tendida.
Si crees que lo que aúna a los hombres es más fuerte que lo que les separa.
LA PAZ VENDRÁ. Si crees que ser diferente es una riqueza y no un peligro.
Si sabes mirar a los otros con un poco de amor.
Si prefieres la esperanza a la sospecha.
LA PAZ VENDRÁ. Si estimas que debes dar el primer paso para acercarte al otro.
Si puedes alegrarte de la alegría de tu vecino.
Si la mirada de un niño puede, todavía, desarmar tu corazón.
LA PAZ VENDRÁ. Si la injusticia que padecen los otros te duele tanto como la que tú sufres.
Si sabes aceptar que el otro te haga un servicio.
Si crees que el perdón va más allá que la venganza.
LA PAZ VENDRÁ. Si sabes cantar la alegría de los demás y danzar su fiesta,
Si puedes escuchar la desdicha que te hace perder tu tiempo y permanecer con la sonrisa en los labios.
LA PAZ VENDRÁ. Si sabes aceptar la crítica sin defenderte.
Si crees que los demás te pueden ayudar a cambiar.

Si no te escandaliza el Evangelio.

viernes, 24 de enero de 2014

EL FESTÍN DE BABETTE (1987)


Siglo XIX. En una remota aldea de Dinamarca, dominada por el puritanismo, dos ancianas hermanas, que han permanecido solteras, recuerdan con nostalgia su lejana juventud y la rígida educación que las obligó a renunciar a la felicidad. La aparición de Babette, que llega desde París, huyendo del Terror, cambiará sus vidas. La recién llegada tendrá pronto ocasión de corresponder a la bondad y al calor con que fue acogida. Un premio de lotería le permite organizar una opulenta cena con los mejores platos y vinos de la gastronomía francesa. Todos los vecinos aceptan la invitación, pero se ponen previamente de acuerdo para no dar muestras de una satisfacción que sería pecaminosa. Pero, poco a poco, en un ceremonial intenso y emotivo, van cediendo a los placeres de la cocina francesa.

miércoles, 22 de enero de 2014

Nuestra TIERRA


Como dice el Papa Francisco "Tenemos que cuidar nuestra Tierra (custodire)". Tenemos que cuidarnos a nosotros y a todos los que habitamos en este planeta. Hay muchas cosas que podemos hacer

domingo, 19 de enero de 2014

Una canción para la paz (Vídeo)

¿Te apuntas al camino? (vídeo)

VIVIR EL DOMINGO 2º TO, ciclo A

JUAN 1, 29-34
Al día siguiente, vio a Jesús que llegaba hacia él, y dijo: Mirad el Cordero de Dios, el que va a quitar el pecado del mundo. Éste es de quien yo dije: «Detrás de mí llega un varón que estaba ya presente antes que yo, porque existía primero que yo». Yo no sabía quién era; a pesar de eso, si yo he venido a bautizar con agua es para que se manifieste a Israel. Y Juan dio este testimonio: He contemplado al Espíritu bajar como paloma desde el cielo y quedarse sobre él. Tampoco yo sabía quién era; fue el que me mandó a bautizar con agua quien me dijo: «Aquel sobre quien veas que el Espíritu baja y se queda, ése es el que va a bautizar con Espíritu Santo». Pues yo en persona lo he visto y dejo testimonio de que éste es el Hijo de Dios.
CON EL FUEGO DEL ESPÍRITU
Las primeras comunidades cristianas se preocuparon de diferenciar bien el bautismo de Juan que sumergía a las gentes en las aguas del Jordán y el bautismo de Jesús que comunicaba su Espíritu para limpiar, renovar y transformar el corazón de sus seguidores. Sin ese Espíritu de Jesús, la Iglesia se apaga y se extingue.
Sólo el Espíritu de Jesús puede poner más verdad en el cristianismo actual. Solo su Espíritu nos puede conducir a recuperar nuestra verdadera identidad, abandonando caminos que nos desvían una y otra vez del Evangelio. Solo ese Espíritu nos puede dar luz y fuerza para emprender la renovación que necesita hoy la Iglesia.
El Papa Francisco sabe muy bien que el mayor obstáculo para poner en marcha una nueva etapa evangelizadora es la mediocridad espiritual. Lo dice de manera rotunda. Desea alentar con todas sus fuerzas una etapa "más ardiente, alegre, generosa, audaz, llena de amor hasta el fin, y de vida contagiosa". Pero todo será insuficiente, "si no arde en los corazones el fuego del Espíritu".
Por eso busca para la Iglesia de hoy "evangelizadores con Espíritu" que se abran sin miedo a su acción y encuentren en ese Espíritu Santo de Jesús "la fuerza para anunciar la verdad del Evangelio con audacia, en voz alta y en todo tiempo y lugar, incluso a contracorriente".
La renovación que el Papa quiere impulsar en el cristianismo actual no es posible "cuando la falta de una espiritualidad profunda se traduce en pesimismo, fatalismo y desconfianza", o cuando nos lleva a pensar que "nada puede cambiar" y por tanto "es inútil esforzarse", o cuando bajamos los brazos definitivamente, "dominados por un descontento crónico o por una acedia que seca el alma".
Francisco nos advierte que "a veces perdemos el entusiasmo al olvidar que el Evangelio responde a las necesidades más profundas de las personas". Sin embargo no es así. El Papa expresa con fuerza su convicción: "no es lo mismo haber conocido a Jesús que no conocerlo, no es lo mismo caminar con él que caminar a tientas, no es lo mismo poder escucharlo que ignorar su Palabra... no es lo mismo tratar de construir el mundo con su Evangelio que hacerlo solo con la propia razón".
Todo esto lo hemos de descubrir por experiencia personal en Jesús. De lo contrario, a quien no lo descubre, "pronto le falta fuerza y pasión; y una persona que no está convencida, entusiasmada, segura, enamorada, no convence a nadie". ¿No estará aquí uno de los principales obstáculos para impulsar la renovación querida por el Papa Francisco?
José Antonio Pagola

domingo, 12 de enero de 2014

De carne y hueso - 1º Domingo del Tiempo Ordinario, Ciclo A

VIVIR EL DOMINGO 1º Tiempo Ordinario, ciclo A – EL BAUTISMO DE JESÚS

MATEO 3, 13-17
Entonces llegó Jesús desde Galilea al Jordán y se presentó a Juan para que lo bautizara. Juan intentaba disuadirlo diciéndole: Soy yo quien necesita que tú me bautices, y ¿tú acudes a mí? Jesús le contestó: Déjame ya, que así es como nos toca a nosotros cumplir toda justicia. Entonces Juan lo dejó. Jesús, una vez bautizado, salió en seguida del agua. De pronto quedó abierto el cielo y vio al Espíritu de Dios bajar como paloma y posarse sobre él, y una voz del cielo dijo: Éste es mi Hijo, el amado, en quien he puesto mi favor.
UNA NUEVA ETAPA
Antes de narrar su actividad profética, los evangelistas nos hablan de una experiencia que va a transformar radicalmente la vida de Jesús. Después de ser bautizado por Juan, Jesús se siente el Hijo querido de Dios, habitado plenamente por su Espíritu. Alentado por ese Espíritu, Jesús se pone en marcha para anunciar a todos, con su vida y su mensaje, la Buena Noticia de un Dios amigo y salvador del ser humano.
No es extraño que, al invitarnos a vivir en los próximos años "una nueva etapa evangelizadora", el Papa nos recuerde que la Iglesia necesita más que nunca "evangelizadores con Espíritu". Sabe muy bien que solo el Espíritu de Jesús nos puede infundir fuerza para poner en marcha la conversión radical que necesita la Iglesia. ¿Por qué caminos?
Esta renovación de la Iglesia solo puede nacer de la novedad del Evangelio. El Papa quiere que la gente de hoy escuche el mismo mensaje que Jesús proclamaba por los caminos de Galilea, no otro diferente. Hemos de "volver a la fuente y recuperar la frescura original del Evangelio". Solo de esta manera, "podremos romper esquemas aburridos en los que pretendemos encerrar a Jesucristo".
El Papa está pensando en una renovación radical, "que no puede dejar las cosas como están; ya no sirve una simple administración". Por eso, nos pide "abandonar el cómodo criterio pastoral del siempre se ha hecho así" e insiste una y otra vez: "Invito a todos a ser audaces y creativos en esta tarea de repensar los objetivos, las estructuras, el estilo y los métodos evangelizadores de las propias comunidades".
Francisco busca una Iglesia en la que solo nos preocupe comunicar la Buena Noticia de Jesús al mundo actual. "Más que el temor a no equivocarnos, espero que nos mueva el temor a encerrarnos en las estructuras que nos dan una falsa contención, en las normas que nos vuelven jueces implacables, en las costumbres donde nos sentimos tranquilos, mientras afuera hay una multitud hambrienta y Jesús nos repite sin cansarse: Dadles vosotros de comer".
El Papa quiere que construyamos "una Iglesia con las puertas abiertas", pues la alegría del Evangelio es para todos y no se debe excluir a nadie. ¡Qué alegría poder escuchar de sus labios una visión de Iglesia que recupera el Espíritu más genuino de Jesús rompiendo actitudes muy arraigadas durante siglos! "A menudo nos comportamos como controladores de la gracia y no como facilitadores. Pero la Iglesia no es una aduana, es la casa del Padre donde hay lugar para cada uno con su vida a cuestas".
José Antonio Pagola

sábado, 11 de enero de 2014

Vicente Ferrer (Película)

VER PELÍCULA

La película, apoyada por la Fundación Vicente Ferrer, se centra en los últimos treinta años de Vicente Ferrer. La historia comienza con su regreso a la India en 1969, después de un exilio obligado a España.A sus 50 años, acompañado por un reducido grupo de colaboradores, entre los que se encuentra Anne Perry, su futura esposa, vuelve casi de puntillas a un país que sentía como suyo. Con una humildad asombrosa en alguien que ya era mundialmente conocido como el santo de Manmad, vuelve a empezar desde cero.Vicente Ferrer narra este viaje a través de los ojos del hombre, pero también, y de forma muy especial, de Anne Perry, compañera, socia y heredera de la Fundación que lleva el nombre de su marido.

Tus grandes proezas...


viernes, 10 de enero de 2014

Detrás de la pizarra (Película 2011)

SINÓPSIS
La película narra la historia verdadera de la profesora Stacey Bess que escribió el libro Nobody Don't Love Nobody (Nadie los ama, nadie), donde ella cuenta sus experiencias con los niños que nadie quería. Cuenta su historia ocurrida en el año 1987, cuando se hizo cargo de la “escuela” improvisada en un refugio para personas sin techo en Salt Lake City.
Una maestra de 24 años intenta por vez primera afrontar sus temores iniciales y prejuicios haciendo diferencia en las vidas de los niños sin hogar a los que enseña en un aula improvisada en un refugio. Muy buena película que nos tocará profundamente a dos niveles... la inteligencia y el corazón.

lunes, 6 de enero de 2014

¡Feliz día de Reyes!


Una nueva luz - Epifanía del Señor

LA ESTRELLA DE NAVIDAD (Película)


El regalo de Jesús

Aunque nos despistemos en tiempos de regalos, no podemos olvidar Quién es el Regalo. Dar gracias a Dios por la vida que se nos da como regalo, por la fe, por la familia, por todo lo que tenemos, por las oportunidades de vivir en esperanza.

Niño Jesús de Belén, 
Tú eres nuestro regalo. 
Envuelto en el papel de la Palabra
tú eres la Palabra. 
Rodeado de los que vinieron de Oriente, 
tú eres la Estrella. 
Dibujando en tu rostro una sonrisa, 
tú eres la alegría.


Oro, incienso y mirra. En adoración, caigamos ante ti como los Magos y, en silencio, contemplemos con gratitud el regalo que el Padre nos da. ¡Gracias!

domingo, 5 de enero de 2014

Día de Reyes


Palabras (vídeo)

VIVIR EL DOMINGO 2º DE NAVIDAD, CICLO A

JUAN 1, 1-18
Al principio ya existía la Palabra y la palabra se dirigía a Dios y la Palabra era Dios. Ella al principio se dirigía a Dios. Mediante ella existió todo, sin ella no existió cosa alguna de lo que existe. Ella contenía vida y la vida era la luz del hombre: esa luz brilla en la tiniebla y la tiniebla no la ha apagado. Apareció un hombre enviado de parte de Dios, su nombre era Juan; éste vino para un testimonio, para dar testimonio de la luz, de modo que, por él, todos llegasen a creer. No era él la luz, vino sólo para dar testimonio de la luz. Era ella la luz verdadera, la que ilumina a todo hombre llegando al mundo. En el mundo estaba y, aunque el mundo existió mediante ella, el mundo no la reconoció. Vino a su casa, pero los suyos no la acogieron. En cambio, a cuantos la han aceptado, los ha hecho capaces de hacerse hijos de Dios: a esos que mantienen la adhesión a su persona; los que no han nacido de mera sangre derramada ni por designio de un mortal ni por designio de un hombre, sino que han nacido de Dios. Así que la Palabra se hizo hombre, acampó entre nosotros y hemos contemplado su gloria -la gloria que un hijo único recibe de su padre-: plenitud de amor y lealtad. Juan da testimonio de él y sigue gritando: Éste es de quien yo dije: «El que llega detrás de mí estaba ya presente antes que yo, porque existía primero que yo». La prueba es que de su plenitud todos nosotros hemos recibido: un amor que responde a su amor. Porque la Ley se dio por medio de Moisés; el amor y la lealtad han existido por medio de Jesús Mesías. A la divinidad nadie la ha visto nunca; un Hijo único, Dios, el que está de cara al Padre, él ha sido la explicación.

RECUPERAR LA FRESCURA DEL EVANGELIO

En el prólogo del evangelio de Juan se hacen dos afirmaciones básicas que nos obligan a revisar de manera radical nuestra manera de entender y de vivir la fe cristiana, después de veinte siglos de no pocas desviaciones, reduccionismos y enfoques poco fieles al Evangelio de Jesús.
La primera afirmación es ésta: "La Palabra de Dios se ha hecho carne". Dios no ha permanecido callado, encerrado para siempre en su misterio. Nos ha hablado. Pero no se nos ha revelado por medio de conceptos y doctrinas sublimes. Su Palabra se ha encarnado en la vida entrañable de Jesús para que la puedan entender y acoger hasta los más sencillos.
La segunda afirmación dice así: "A Dios nadie lo ha visto jamás. El Hijo único, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer". Los teólogos hablamos mucho de Dios, pero ninguno de nosotros lo ha visto. Los dirigentes religiosos y los predicadores hablamos de él con seguridad, pero ninguno de nosotros ha visto su rostro. Solo Jesús, el Hijo único del Padre, nos ha contado cómo es Dios, cómo nos quiere y cómo busca construir un mundo más humano para todos.
Esta dos afirmaciones están en el trasfondo del programa renovador del Papa Francisco. Por eso busca una Iglesia enraizada en el Evangelio de Jesús, sin enredarnos en doctrinas o costumbres "no directamente ligadas al núcleo del Evangelio". Si no lo hacemos así, "no será el Evangelio lo que se anuncie, sino algunos acentos doctrinales o morales que proceden de determinadas opciones ideológicas".
La actitud del Papa es clara. Solo en Jesús se nos ha revelado la misericordia de Dios. Por eso, hemos de volver a la fuerza transformadora del primer anuncio evangélico, sin eclipsar la Buena Noticia de Jesús y "sin obsesionarnos por una multitud de doctrinas que se intenta imponer a fuerza de insistencia".
El Papa piensa en una Iglesia en la que el Evangelio pueda recuperar su fuerza de atracción, sin quedar obscurecida por otras formas de entender y vivir hoy la fe cristiana. Por eso, nos invita a "recuperar la frescura original del Evangelio" como lo más bello, lo más grande, lo más atractivo y, al mismo tiempo, lo más necesario", sin encerrar a Jesús "en nuestros esquemas aburridos".
No nos podemos permitir en estos momentos vivir la fe sin impulsar en nuestras comunidades cristianas la conversión a Jesucristo y a su Evangelio a la que nos llama el Papa. Él mismo nos pide a todos "que apliquemos con generosidad y valentía sus orientaciones sin prohibiciones ni miedos".

José Antonio Pagola

jueves, 2 de enero de 2014

Bendición para el nuevo año 2014

Que los caminos se abran a tu encuentro,
que el sol brille sobre tu rostro,
que la lluvia caiga suave sobre tus campos,
que el viento sople siempre a tu espalda.
Que guardes en tu corazón con gratitud
el recuerdo precioso
de las cosas buenas de la vida.
Que todo don de Dios crezca en ti
y te ayude a llevar la alegría
a los corazones de cuantos amas.
Que tus ojos reflejen un brillo de amistad,
gracioso y generoso como el sol,
que sale entre las nubes
y calienta el mar tranquilo.
Que la fuerza de Dios te mantenga firme,
que los ojos de Dios te miren,
que los oídos de Dios te oigan,
que la Palabra de Dios te hable,
que la mano de Dios te proteja,
y que, hasta que volvamos a encontrarnos,
otro te tenga, y nos tenga a todos, en la palma de su mano.

miércoles, 1 de enero de 2014

ORACIÓN A SANTA MARÍA

¡QUÉ GRAN BENDICIÓN, MARÍA!
Sentir tu presencia y tu mirada
en las primeras horas de este nuevo año.
Notar que, tus pasos, nos acompañarán
en los nuestros débiles y vacilantes.
Eres Madre, Madre y Santa María del Año Nuevo.
Estrella que, encendida en el espléndido cielo,
alumbra la vía de nuestro incierto horizonte.
¡QUÉ GRAN BENDICIÓN, MARÍA!
Sentirnos tus hijos, perdidos en tus brazos,
deseando que una y otra vez
hasta el cielo nos levantes con afecto eterno de Madre.
Hoy, como al Niño Dios, abrázanos en tu pecho
Danos el calor de tu amor divino.
Bríndanos, oh Virgen Santa,
ese Pan de la Vida que es Jesús
y que nunca nos falte en la mesa de nuestra existencia
¡QUÉ GRAN BENDICIÓN, MARÍA!
En Ti, Dios, se fundió con nuestra humanidad.
En Ti, Dios, se hizo más humano.
En Ti, Dios, salió a nuestro encuentro.
En Ti, tu pueblo, tus hijos, nosotros…
tocamos también, por Jesús y en Jesús, el mismo cielo.
¡QUÉ GRAN BENDICIÓN, MARÍA!
Acercarnos a tu amparo, al lugar donde vives y piensas
es adentrarnos en la casa donde Dios habita,
cobijarnos en el soportal donde Jesús crece,
mirar a la meseta fecundada por el Espíritu.
Iniciar contigo este Nuevo Año, Virgen y Madre,
es aspirar a que, el mundo, sea un oasis de paz.
Reconocer que, abriéndonos al Señor,
es cuando, la paz, vendrá como un don firme y duradero
santo y noble, justo, sin egoísmos y verdadero.
¡QUÉ GRAN BENDICIÓN, MARÍA!
Pronunciar tu nombre en este primer día del año.
Rezar ante tu beldad y maternidad estrenada.
Confiar en tu protección y complicidad con el Padre.
Amarte y, amándote, amar a Jesús fruto de tu vientre.
¡QUÉ GRAN BENDICIÓN, VIRGEN Y MADRE NUESTRA! 

Javier Leoz

SANTA MARÍA MADRE DE DIOS

Abrir el año con la solemnidad de la Maternidad divina de María es el mejor principio. Ella es la llena de Gracia por la bondad, sabiduría, amor y poder de Dios; ella es la cumbre de toda posible fidelidad a Dios, amor humano en plenitud.

Vive en Nazaret, allá en Galilea, donde concibió por obra del Espíritu Santo a Jesús y se desposó con José. Visita a su parienta Isabel, la madre del futuro Precursor.

Por el edicto del César, se traslada a Belén la cuna de los mayores, para empadronarse y estar incluida en el censo junto con su esposo. La Providencia hizo que en ese entonces naciera el Salvador, dándolo a luz a las afueras del pueblo en la soledad, pobreza, y desconocimiento de los hombres. Su hijo es el Verbo encarnado, la Segunda Persona de Dios que ha tomado carne y alma humana.

Después vino la Presentación y la Purificación en el Templo.También la huída a Egipto para buscar refugio, porque Herodes pretendía matar al Niño después de la visita de los magos.

Vuelta la normalidad con la muerte de Herodes, se produce el regreso; la familia se instala en Nazaret donde ya no hay nada extraordinario, excepción hecha de la peregrinación a Jerusalén en la que se pierde Jesús, cuando tenía doce años.

Ya, en la etapa de la "vida pública" de Jesús, María aparece siguiendo los movimientos de su hijo con frecuencia: en Caná, saca el primer milagro.

En el Calvario está presente junto a la cruz donde padece, se entrega y muere el universal salvador que es su hijo y su Dios.

Finalmente, está con sus nuevos hijos _que estuvieron presentes en la Ascensión_ en el "piso de arriba" donde se hizo presente el Espíritu Santo enviado, el Paráclito prometido, en la fiesta de Pentecostés.

Con la lógica desprendida del evangelio y avalada por la tradición, vivió luego con Juan, el discípulo más joven, hasta que murió o no murió, en Éfeso o en Jerusalén, y pasó al Cielo por el querer de Dios que quiso glorificarla.


María es madre, amor, servicio, fidelidad, alegría, santidad, pureza. La Madre de Dios contempla en sus brazos la belleza, la bondad, la verdad con gozoso asombro y en la certeza del impenetrable misterio.

Feliz Año Nuevo 2013

Jornada mundial de la Paz 2014

… quisiera desear a todos, a las personas y a los pueblos, una vida llena de alegría y de esperanza. El corazón de todo hombre y de toda mujer alberga en su interior el deseo de una vida plena, de la que forma parte un anhelo indeleble de fraternidad, que nos invita a la comunión con los otros, en los que encontramos no enemigos o contrincantes, sino hermanos a los que acoger y querer… 

2014 en Marcha

Toca mirar hacia delante. Al comenzar un año, al reincorporarse a las clases, al volver al ritmo cotidiano de los días. Tiene algo de monótono (vuelta a la rutina), y al tiempo algo de novedoso (¿qué me deparará este año?). Tiene algo de cómodo (ya se sabe lo que toca), pero también algo de inquietante (¿todo estará bien?).
El comienzo del año es una ocasión privilegiada para respirar hondo, tragar saliva y empezar a caminar con cierta energía, tomando las riendas del año antes de verme inmerso en las prisas. Y eso, con los pies muy en el suelo, y la mirada al frente.

CON LOS PIES EN EL SUELO
Mi suelo está hecho de mi presente más habitual: nombres, horarios, rutinas, trabajo, problemas, obligaciones, ocio… Mi suelo está hecho de relaciones personales, algunas muy buenas, otras más difíciles. Está hecho de lo que me gusta hacer y lo que, aunque me disgusta, también me toca.
Está hecho de las calles en las que me muevo, las gentes con las que comparto espacios, los libros pendientes, las horas libres y las saturadas, la tele que veo para pasar el rato… Mi suelo es este espacio en el que transcurre mi vida. Y en mi suelo también está Dios
Dedico un breve rato a recorrer los nombres que se intuyen en mi vida este año, y a pedirle a Dios que nos bendiga a todos (de los amigos, de mis compañas, de la familia, de otros círculos…) Hago una oración por todos ellos.

Y LA VISTA ALZADA
Pero no basta con sumergirme en lo cotidiano y lo habitual. Necesito también un horizonte, unos planes, algo hacia lo que hay que caminar.
Un horizonte que me lanza hacia el futuro, y está constituido por proyectos, planes, propósitos… Lo que me gustaría que ocurriera en este año 2014, lo que quiero que sea mi vida, y la de otros, lo que me gusta imaginar de aquí a junio, o incluso a junio del 2020 si me da por darle a la cabeza.

Necesito pararme y saber qué es lo que más deseo, qué es lo que quiero. Este nuevo año puedo “dejar que pase” o puede ser el mejor de mi vida si aspiro cada día a ser feliz, a contentar a los otros, a escuchar, a superarme... puedo pasar por el 2014 mirando tristemente y con monotonía al suelo o  mirar al frente, un poquito más allá de mi suelo, y encontrar a Dios, que tiene planes y sueños para mí en este nuevo año.