domingo, 26 de octubre de 2014

Vivir el Domingo 30 de Tiempo Ordinario, ciclo A

MATEO 22, 34-40
Los fariseos, al enterarse de que Jesús había tapado la boca a los saduceos, se congregaron, y uno de ellos, que era jurista, le preguntó para tentarlo: Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la Ley? Él le contestó: «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente» (Dt 6,5). Este es el mandamiento principal y el primero, pero hay un segundo no menos importante: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo» (Lv 19,18). De estos dos mandamientos penden la Ley entera y los Profetas.

CREER EN EL AMOR

La religión cristiana les resulta a no pocos un sistema religioso difícil de entender y, sobre todo, un entramado de leyes demasiado complicado para vivir correctamente ante Dios. ¿No necesitamos los cristianos concentrar mucho más nuestra atención en cuidar antes que nada lo esencial de la experiencia cristiana?
Los evangelios han recogido la respuesta de Jesús a un sector de fariseos que le preguntan cuál es el mandamiento principal de la Ley. Así resume Jesús lo esencial: lo primero es "amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo tu ser"; lo segundo es "amarás a tu prójimo como a ti mismo".
La afirmación de Jesús es clara. El amor es todo. Lo decisivo en la vida es amar. Ahí está el fundamento de todo. Lo primero es vivir ante Dios y ante los demás en una actitud de amor. No hemos de perdernos en cosas accidentales y secundarias, olvidando lo esencial. Del amor arranca todo lo demás. Sin amor todo queda pervertido.
Al hablar del amor a Dios, Jesús no está pensando en los sentimientos o emociones que pueden brotar de nuestro corazón; tampoco nos está invitando a multiplicar nuestros rezos y oraciones. Amar al Señor, nuestro Dios, con todo el corazón es reconocer a Dios como Fuente última de nuestra existencia, despertar en nosotros una adhesión total a su voluntad, y responder con fe incondicional a su amor universal de Padre de todos.
Por eso añade Jesús un segundo mandamiento. No es posible amar a Dios y vivir de espaldas a sus hijos e hijas. Una religión que predica el amor a Dios y se olvida de los que sufren es una gran mentira. La única postura realmente humana ante cualquier persona que encontramos en nuestro camino es amarla y buscar su bien como quisiéramos para nosotros mismos.
Todo este lenguaje puede parecer demasiado viejo, demasiado gastado y poco eficaz. Sin embargo, también hoy el primer problema en el mundo es la falta de amor, que va deshumanizando, uno tras otro, los esfuerzos y las luchas por construir una convivencia más humana.
Hace unos años, el pensador francés, Jean Onimus escribía así: "El cristianismo está todavía en sus comienzos; nos lleva trabajando solo dos mil años. La masa es pesada y se necesitarán siglos de maduración antes de que la caridad la haga fermentar". Los seguidores de Jesús no hemos de olvidar nuestra responsabilidad. El mundo necesita testigos vivos que ayuden a las futuras generaciones a creer en el amor pues no hay un futuro esperanzador para el ser humano si termina por perder la fe en el amor.
José Antonio Pagola

El árbol del amor (Vídeo)

viernes, 24 de octubre de 2014

Sor Cristina lanza su primer disco, «Sister Cristina»

Sor Cristina convierte "Like a Virgin" de Madonna en una oración

Sor Cristina, la monja italiana que venció en la edición del programa musical, cumple un sueño al publicar su primer álbum, «Sister Cristina», que contiene versiones de clásicos del pop con «Like a virgin», de Madonna, como anticipo. Una elección, la de este tema, que «quiere ser testimonio de la capacidad que Dios tiene de hacer que todas las cosas se tornen nuevas. Lo interpreto como El Toque Divino, cuando me ha llamado a una vida nueva, restituyéndome la pureza, la dignidad de ser Su Hija Amada», explica la religiosa.

jueves, 23 de octubre de 2014

Con Cari y Esther

Un 23 de octubre de 1994, el mismo día en que se celebraba la Jornada del DOMUND. Esther Paniagua y Caridad Álvarez, Agustinas Misioneras en Argelia, paseaban tranquilamente por las calles de Argel aquel día. Se dirigían a misa. Y, justo cuando pasaban por el barrio de Bab El Ued,  tres miembros de un comando integrista islámico acabaron con sus vidas de la forma más cobarde. Fueron tiroteadas por la espada.
Sus nombres mantienen el significado de “modelos a seguir” para sus compañeras
Las balas de aquellos terroristas quisieron acabar con dos vidas para engrosar su malvada lista. Pero, realmente, no sabían lo que estaban haciendo. Estaban segando la paz que para muchos suponía la compañía de Esther y Caridad. Estaban acabando con unas manos trabajadoras que construían a partir de la nada. Estaban eliminando los sueños de dos mujeres que lo dieron todo por un pueblo. Y con ellas… con ellas estaban llevándose también un trocito del corazón de sus compañeras y amigas. “Ésta es la única misión que nosotras tenemos en un lugar musulmán”, refresca Carolina Santos, para continuar diciendo que “ellas –Esther y Caridad– eran una ayuda con su presencia de Iglesia, sobre todo para predicar el Evangelio. Eran un signo de esperanza, porque su trabajo se centraba en lo que muy pocos quieren hacer”.
Cuando pensamos primero en los otros…
Cuando nos preocupamos por los demás…
Cuando acudimos en ayuda del que necesita…
Cuando nos acordamos del que tenemos al lado…
Cuando compartimos los bienes que tenemos…
Cuando acompañamos a los que sufren…
Cuando damos nuestro tiempo para beneficio de otros…
Cuando colaboramos para mejorar la situación de los que menos tienen…
Así es como vivimos a la manera de Jesús.

Cari y Esther, mártires de nuestro siglo

domingo, 19 de octubre de 2014

Agustina Misionera (Vídeo)

Renace la Alegría

Renace la alegría donde cada Agustina Misionera regala su vida 
llevando la Buena Noticia del Evangelio por todo el mundo para que cada ser humano tenga vida y vida en abundancia


PICHA AQUÍ para seguir descubriendo a las Agustinas Misioneras

Vivir el domingo 29 del Tiempo Ordinario, ciclo A

MATEO 22, 15-21
Se retiraron entonces los fariseos a elaborar un plan para cazar a Jesús con una pregunta. Le enviaron a sus discípulos con unos partidarios de Herodes, y le dijeron: Maestro, sabemos que eres sincero y que enseñas el camino de Dios con verdad; además, no te importa de nadie, porque tú no miras lo que la gente sea. Por eso, dinos qué opinas: ¿está permitido pagar tributo al César o no? Calando Jesús su mala intención, les dijo: ¿Por qué me tentáis, hipócritas? Enseñadme la moneda del tributo. Ellos le ofrecieron un denario y él les preguntó: ¿De quién son esta efigie y esta leyenda? Le respondieron: Del César. Entonces les replicó: Pues lo que es del César devolvédselo al César, y lo que es de Dios, a Dios.

LOS POBRES SON DE DIOS

A espaldas de Jesús, los fariseos llegan a un acuerdo para prepararle una trampa decisiva. No vienen ellos mismos a encontrarse con él. Le envían a unos discípulos acompañados por unos partidarios de Herodes Antipas. Tal vez, no faltan entre estos algunos poderosos recaudadores de los tributos para Roma.
La trampa está bien pensada: "¿Es lícito pagar impuestos al César o no?". Si responde negativamente, le podrán acusar de rebelión contra Roma. Si legitima el pago de tributos, quedará desprestigiado ante aquellos pobres campesinos que viven oprimidos por los impuestos, y a los que él ama y defiende con todas sus fuerzas.
La respuesta de Jesús ha sido resumida de manera lapidaria a lo largo de los siglos en estos términos: "Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios". Pocas palabras de Jesús habrán sido citadas tanto como éstas. Y ninguna, tal vez, más distorsionada y manipulada desde intereses muy ajenos al Profeta, defensor de los pobres.
Jesús no está pensando en Dios y en el César de Roma como dos poderes que pueden exigir cada uno de ellos, en su propio campo, sus derechos a sus súbditos. Como todo judío fiel, Jesús sabe que a Dios "le pertenece la tierra y todo lo que contiene, el orbe y todos sus habitantes" (salmo 24). ¿Qué puede ser del César que no sea de Dios? Acaso los súbditos del emperador, ¿no son hijos e hijas de Dios?
Jesús no se detiene en las diferentes posiciones que enfrentan en aquella sociedad a herodianos, saduceos o fariseos sobre los tributos a Roma y su significado: si llevan "la moneda del impuesto" en sus bolsas, que cumplan sus obligaciones. Pero él no vive al servicio del Imperio de Roma, sino abriendo caminos al reino de Dios y su justicia.
Por eso, les recuerda algo que nadie le ha preguntado: "Dad a Dios lo que es de Dios". Es decir, no deis a ningún César lo que solo es de Dios: la vida de sus hijos e hijas. Como ha repetido tantas veces a sus seguidores, los pobres son de Dios, los pequeños son sus predilectos, el reino de Dios les pertenece. Nadie ha de abusar de ellos.
No se ha de sacrificar la vida, la dignidad o la felicidad de las personas a ningún poder. Y, sin duda, ningún poder sacrifica hoy más vidas y causa más sufrimiento, hambre y destrucción que esa "dictadura de una economía sin rostro y sin un objetivo verdaderamente humano" que, según el papa Francisco, han logrado imponer los poderosos de la Tierra. No podemos permanecer pasivos e indiferentes acallando la voz de nuestra conciencia en la práctica religiosa.
José Antonio Pagola

La vida es cosa de Dios (Vídeo)

Misión es...

Misión es partir,
caminar, dejar todo,
salir de sí, quebrar la corteza del egoísmo
que nos encierra en nuestro yo.

Es parar de dar vueltas
alrededor de nosotros mismos
como si fuésemos el centro
del mundo y de la vida.

Es no dejar bloquearse
en los problemas del mundo pequeño
a que pertenecemos:
La humanidad es más grande.

Misión es siempre partir,
más no devorar kilómetros.
Es sobre todo abrirse a los otros
como hermanos, descubrirlos
y encontrarlos.

Y, si para descubrirlos y amarlos
es preciso atravesar los mares
y volar por los cielos,
entonces misión es partir
hasta los confines del mundo.

Monseñor "Dom" Helder Câmara

jueves, 16 de octubre de 2014

Día mundial de la alimentación

La Asamblea General de las Naciones Unidas ha proclamado el 2014 “Año Internacional de la Agricultura Familiar

El tema del Día Mundial de la Alimentación de 2014, “Alimentar al mundo, cuidar el planeta”, se ha elegido para promover la sensibilización sobre la agricultura familiar y los pequeños agricultores. Centra la atención mundial en el importante papel de la agricultura familiar en la erradicación del hambre y la pobreza, la consecución de la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición, la mejora de los medios de vida, la ordenación de los recursos naturales, la protección del medio ambiente y el logro del desarrollo sostenible, en particular en las zonas rurales.


miércoles, 15 de octubre de 2014

¿Sabías que?

El Día Mundial de la Alimentación se llevó a cabo por primera vez el 16 de Octubre de 1981.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura marca el Día Mundial de la Alimentación cada año el 16 de Octubre, el día en el que se fundó la organización en 1945.

domingo, 12 de octubre de 2014

Una sola familia humana, alimentos para todos.

Las organizaciones de Caritas en todo el mundo participarán del 12 al 19 de octubre en una “Semana de acción” cuya meta es poner fin al hambre para 2025.
Entre lo más destacado de la semana hay un video-mensaje del papa Francisco a los católicos para que den su apoyo a la campaña Una sola familia humana, alimentos para todos.
“Animo a los fieles a participar en la campaña de Caritas “Alimentos para todos” y a que alcen su voz en favor de las personas hambrientas, en particular, durante la “Semana de Acción”, que tiene lugar en el mes de octubre”, ha dicho el papa en su mensaje.
Esta es la primera vez que las 160 organizaciones nacionales de Caritas organizan una campaña mundial, en la cual expresan que su prioridad es acabar con el hambre mundial.
En su mensaje a los colaboradores de Caritas, el papa Francisco ha expresado: “’El Señor dice: Tuve hambre y me disteis de comer’. Con estas palabras nuestro Señor nos dice que no miremos hacia otro lado, que no seamos indiferentes cuando sepamos que nuestro prójimo pasa hambre”.
Caritas realizará actividades en más de 50 países de todo el mundo. Entre ellas hay eventos de apoyo a agricultores pobres, acciones contra las leyes injustas que perjudican a los pequeños propietarios y momentos para que las familias intercambien sus experiencias sobre qué es tener un plato de comida en la mesa.
Uno de los objetivos de la campaña es presionar a los gobiernos para que garanticen que los derechos de los agricultores, especialmente de las mujeres agricultoras, son defendidos por la ley, para que garanticen el fin de la especulación alimentaria y la existencia de adecuadas redes de seguridad para combatir la malnutrición infantil.
El Secretario general de Caritas Internationalis, Michel Roy, ha declarado que “la confederación de Caritas habla con voz clara y unida en todos los rincones del mundo: es un escándalo que 800 millones de personas se vayan a la cama sin haber comido lo suficiente. Tenemos los medios para acabar con el hambre para 2025. Actuemos ya”.

Vivir el domingo 28 de Tiempo Ordinario, ciclo A

MATEO 22, 1-14
De nuevo tomó Jesús la palabra y les habló en parábolas: Se parece el reinado de Dios a un rey que celebraba la boda de su hijo. Envió a sus criados para avisar a los que ya estaban convidados a la boda, pero éstos no quisieron acudir. Volvió a enviar criados, encargándoles que les dijeran: "Tengo preparado el banquete, he matado los terneros y los cebones y todo está a punto. Venid a la boda." Pero los convidados no hicieron caso: uno se marchó a su finca, otro a sus negocios; los demás echaron mano de los criados y los maltrataron hasta matarlos. El rey montó en cólera y envió tropas que acabaron con aquellos asesinos y prendieron fuego a su ciudad. Luego dijo a sus criados: "La boda está preparada, pero los que estaban convidados no se lo merecían. Id ahora a las salidas de los caminos, y a todos los que encontréis invitadlos a la boda." Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos. La sala del banquete se llenó de comensales. Cuando entró el rey a ver a los comensales, reparó en uno que no iba vestido de fiesta, y le dijo: "Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin traje de fiesta?" El otro no despegó los labios. Entonces el rey dijo a los sirvientes: "Atadlo de pies y manos y arrojadlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes." Porque hay más llamados que escogidos.

INVITACIÓN

Jesús conocía muy bien cómo disfrutaban los campesinos de Galilea en las bodas que se celebraban en las aldeas. Sin duda, él mismo tomó parte en más de una. ¿Qué experiencia podía haber más gozosa para aquellas gentes que ser invitados a una boda y poder sentarse con los vecinos a compartir juntos un banquete de bodas?
Este recuerdo vivido desde niño le ayudó en algún momento a comunicar su experiencia de Dios de una manera nueva y sorprendente. Según Jesús, Dios está preparando un banquete final para todos sus hijos pues a todos los quiere ver sentados, junto a él, disfrutando para siempre de una vida plenamente dichosa.
Podemos decir que Jesús entendió su vida entera como una gran invitación a una fiesta final en nombre de Dios. Por eso, Jesús no impone nada a la fuerza, no presiona a nadie. Anuncia la Buena Noticia de Dios, despierta la confianza en el Padre, enciende en los corazones la esperanza. A todos les ha de llegar su invitación.
¿Qué ha sido de esta invitación de Dios? ¿Quién la anuncia? ¿Quién la escucha? ¿Dónde se habla en la Iglesia de esta fiesta final? Satisfechos con nuestro bienestar, sordos a lo que no sea nuestros intereses inmediatos, nos parece que ya no necesitamos de Dios ¿Nos acostumbraremos poco a poco a vivir sin necesidad de alimentar una esperanza última?
Jesús era realista. Sabía que la invitación de Dios puede ser rechazada. En la parábola de “los invitados a la boda” se habla de diversas reacciones de los invitados. Unos rechazan la invitación de manera consciente y rotunda: “no quisieron ir. Otros responden con absoluta indiferencia: “no hicieron caso”. Les importan más sus tierras y negocios.
Pero, según la parábola, Dios no se desalienta. Por encima de todo, habrá una fiesta final. El deseo de Dios es que la sala del banquete se llene de invitados. Por eso, hay que ir a “los cruces de los caminos”, por donde caminan tantas gentes errantes, que viven sin esperanza y sin futuro. La Iglesia ha de seguir anunciando con fe y alegría la invitación de Dios proclamada en el Evangelio de Jesús.
El papa Francisco está preocupado por una predicación que se obsesiona “por la transmisión desarticulada de una multitud de doctrinas que se intenta imponer a fuerza de insistencia”. El mayor peligro está según él en que ya “no será propiamente el Evangelio lo que se anuncie, sino algunos acentos doctrinales o morales que proceden de determinadas opciones ideológicas. El mensaje correrá el riesgo de perder su frescura y dejará de tener olor a Evangelio”.
José Antonio Pagola

De fiesta (Vídeo)

sábado, 11 de octubre de 2014

2014 Año Internacional de la Agricultura Familiar

Día Internacional de la NIÑA

Todos los días, las niñas hacen frente a la discriminación y la violencia en todo el mundo. El Día Internacional de la Niña centra la atención en la necesidad de abordar los desafíos que enfrentan las niñas y promover su empoderamiento y el cumplimiento de sus derechos humanos.

viernes, 10 de octubre de 2014

PREMIO Nobel de la Paz 2014

El de 2014 ha sido un Premio Nobel de la Paz compartido: otorgado a la paquistaní Malala Yousafzai, la más joven en la historia en recibir el reconocimiento y al indio Kailash Satyarthi. Ambos lo han recibido “por su lucha contra la represión de los niños y jóvenes y por el derecho de todos los niños a una educación”.
Es un galardón que premia el coraje, pues ambos dan “un mensaje de esperanza a los jóvenes” (palabras del presidente del Comité Noruego del Nobel).
Malala y Satyarthi no se conocen todavía. Tendrán ocasión de hacerlo el próximo 10 de diciembre cuando recojan en el Ayuntamiento de Oslo el diploma, la moneda y la cantidad de ocho millones de coronas suecas en que consiste el galardón más prestigioso del mundo.

miércoles, 8 de octubre de 2014

DOMUND 2014 "Renace la alegría"

Renace la alegría” es lema para celebrar el Domingo Mundial de las Misiones - DOMUND- inspirado en el Mensaje del Papa Francisco para la Jornada Mundial de las Misiones.
El Papa Francisco, en su mensaje para la Jornada Mundial de las Misiones 2014, que se celebra en todo el mundo el próximo 19 de octubre, afirma que el DOMUND es “una celebración de gracia y de alegría”: de gracia, por la sabiduría y fortaleza que el Espíritu Santo concede a los que le son dóciles; y de alegría, porque Cristo “enviado para evangelizar el mundo, sostiene y acompaña nuestra obra misionera”.
Sin proponérselo, el Papa traza en pocas palabras el perfil del misionero: hombres y mujeres dóciles a la acción del Espíritu y siempre alegres, porque aún en las dificultades de sus vidas –que no son pocas− beben de la fuente de la verdadera alegría: Jesucristo.
En su mensaje, el Papa Francisco recuerda la alegría de “la primera e inolvidable experiencia misionera”. Después de cumplir con la “misión de anuncio” del Reino de Dios −que el Señor había encomendado a los setenta discípulos−, estos vuelven “llenos de alegría”. Pero Cristo, que conoce los corazones, ve que es una alegría que necesita purificarse; porque los discípulos se alegraban más de conseguir someter a los espíritus que de saber que sus nombres estaban “inscritos en el cielo”.
La alegría que Jesús quiere compartir con sus discípulos es superior a la que ellos han experimentado, es la alegría de saberse amados por Dios. Si los discípulos son capaces de someter a los demonios –o si son capaces hoy de cualquier pequeño o gran logro− es precisamente por la fuerza del amor de Dios. Ésta es la alegría que la Virgen expresa en el Magnificat, como recuerda el Papa, consciente tanto de su pequeñez como de las obras grandes que el Señor ha hecho en Ella.
Jesús siente gozo por el amor del Padre a los hombres, de que los ame con el mismo amor que ama al Hijo. Se alegra también por el éxito de la misión de sus discípulos y se vuelve inmediatamente al Padre para darle gracias, pero inmediatamente les invita a llevar la alegría del Evangelio a los que se encuentren cansados y agobiados. Enviados así a proclamar el Evangelio, los discípulos vuelven a verse colmados de alegría.

“¿Por qué no entramos también nosotros en este torrente de alegría?”, nos dice el Papa. Los misioneros confirman que hay un remedio para la “tristeza individualista que brota del corazón cómodo y avaro, de la búsqueda enfermiza de placeres superficiales, de la conciencia aislada”, a las que se refiere en Evangelii gaudium. La “salvación que nos ha traído Jesucristo” debe llegar a quienes aún no le conocen, pero debe llegar también a quienes, habiéndole conocido, le han dado la espalda.

domingo, 5 de octubre de 2014

Vivir el domingo 27 de Tiempo Ordinario, ciclo A

MATEO 21, 33-43
Escuchad otra parábola:
Había una vez un propietario que plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó un lagar, construyó la torre del guarda (Is 5,1-7), la arrendó a unos labradores y se marchó al extranjero. Cuando llegó el tiempo de la vendimia, envió a sus siervos para percibir de los labradores los frutos que le correspondían. 35 Los labradores agarraron a los siervos, apalearon a uno, mataron a otro y a otro lo apedrearon. Envió entonces otros siervos, más que la primera vez, e hicieron con ellos lo mismo. Por último les envió á su hijo, diciéndose: "A mi hijo lo respetarán". Pero los labradores, al ver al hijo, se dijeron: Éste es el heredero: venga, lo matamos y nos quedamos con su herencia. Lo agarraron, lo empujaron fuera de la viña y lo mataron. Vamos a ver, cuando vuelva el dueño de la viña, ¿qué hará con aquellos labradores? Le contestaron: Hará morir de mala muerte a esos malvados y arrendará su viña a otros que le entreguen los frutos a su tiempo. Jesús les dijo: ¿Nunca habéis leído en la Escritura? La piedra que desecharon los constructores es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho: ¡Qué maravilla para los que lo vemos! (Sal 118,22-23). Por eso os digo que se os quitará a vosotros el reino de Dios y se le dará a un pueblo que produzca sus frutos.

CRISIS RELIGIOSA

La parábola de los “viñadores homicidas” es un relato en el que Jesús va descubriendo con acentos alegóricos la historia de Dios con su pueblo elegido. Es una historia triste. Dios lo había cuidado desde el comienzo con todo cariño. Era su “viña preferida”. Esperaba hacer de ellos un pueblo ejemplar por su justicia y su fidelidad. Serían una “gran luz” para todos los pueblos.
Sin embargo aquel pueblo fue rechazando y matando uno tras otro a los profetas que Dios les iba enviando para recoger los frutos de una vida más justa. Por último, en un gesto increíble de amor, les envío a su propio Hijo. Pero los dirigentes de aquel pueblo terminaron con él. ¿Qué puede hacer Dios con un pueblo que defrauda de manera tan ciega y obstinada sus expectativas?
Los dirigentes religiosos que están escuchando atentamente el relato responden espontáneamente en los mismos términos de la parábola: el señor de la viña no puede hacer otra cosa que dar muerte a aquellos labradores y poner su viña en manos de otros. Jesús saca rápidamente una conclusión que no esperan: “Por eso yo os digo que se os quitará a vosotros el reino de Dios y se le dará a un pueblo que produzca frutos”.
Comentaristas y predicadores han interpretado con frecuencia la parábola de Jesús como la reafirmación de la Iglesia cristiana como “el nuevo Israel” después del pueblo judío que, después de la destrucción de Jerusalén el año setenta, se ha dispersado por todo el mundo.
Sin embargo, la parábola está hablando también de nosotros. Una lectura honesta del texto nos obliga a hacernos graves preguntas: ¿Estamos produciendo en nuestros tiempos “los frutos” que Dios espera de su pueblo: justicia para los excluidos, solidaridad, compasión hacia el que sufre, perdón...?
Dios no tiene por qué bendecir un cristianismo estéril del que no recibe los frutos que espera. No tiene por qué identificarse con nuestra mediocridad, nuestras incoherencias, desviaciones y poca fidelidad. Si no respondemos a sus expectativas, Dios seguirá abriendo caminos nuevos a su proyecto de salvación con otras gentes que produzcan frutos de justicia.
Nosotros hablamos de “crisis religiosa”, “descristianización”, “abandono de la práctica religiosa”... ¿No estará Dios preparando el camino que haga posible el nacimiento de una Iglesia más fiel al proyecto del reino de Dios? ¿No es necesaria esta crisis para que nazca una Iglesia menos poderosa pero más evangélica, menos numerosa pero más entregada a hacer un mundo más humano? ¿No vendrán nuevas generaciones más fieles a Dios?
José Antonio Pagola